Balance de los coletas mexicanos en San Isidro: gallardía y división nacional
Orejas y rabo
Carlos Saucedo Medrano
curromedrano05@gmail.com
Con la comparecencia del hidrocálido Leo Valadez, el pasado domingo 22 de mayo, finalizó la participación de los espadas nacionales en la Feria de San Isidro 2022. Un total de cuatro espacios fueron ocupados por Joselito Adame, Isaac Fonseca, Arturo Gilio y el mencionado Leo durante todo el ciclo isidril.
Por orden de antigüedad, Joselito Adame mostró dignidad y vergüenza torera al reponerse de una fea voltereta que le propinó su segundo de la tarde, marcado con el hierro de Arauz de Robles. La fea caída después de surcar los aires de la ciudad condal, hacía pronosticar una secuela mayor a la que, afortunadamente, indicó su parte facultativo. Una vuelta al ruedo y una ovación en su primero fue el resultado obtenido por la primera figura del toreo mexicano.
Para el caso de Adame, el apoderamiento ultramarino del empresario Alberto García, no ha cristalizado en un mayor número de contratos allende nuestras fronteras y parece que esta tendencia no cambiará dado su resultado en la primera plaza del mundo.
Caso contrario de su paisano, el recién confirmado Leo Valadez, quien con mucha disposición y hambre de ser, agradó al público hispalense con variadas suertes capoteras. Se mostró firme y bien colocado ante su primero y el viento no le permitió sentirse confiado para ligar las series. En su segundo el toro le quitó los pies del suelo y por fortuna no resultó herido. La primera y única oreja de aquella tarde llegó a su esportón después de una certera estocada. Ojalá ese apéndice le sirva para verse anunciado en otras plazas de España.
Isaac Fonseca -mención honorífica merece su rotundo triunfo en la Maestranza de Sevilla- perdió la Puerta Grande a causa de su fallo con la espada. De haber matado al primer viaje a su segundo novillo del Conde de Mayalde, bien pudiese haber cortado las dos orejas. No obstante, el michoacano dejó una grata impresión que le hará llegar con fuerza a su alternativa en Dax, Francia. Seguro que de aquí al 11 de agosto, fecha en que se programó el doctorado, sumará más actuaciones que lo fortalezcan de cara a ingresar al escalafón mayor.
Por último, Arturo Gilio dejó su sangre en el ruedo madrileño. El novillo de Los Maños, que hizo segundo de su lote, le perforó la pierna izquierda. Sin embargo, en su primero pudo dejar constancia de la calidad que posee su toreo y saludó una ovación en el tercio. Después de la rehabilitación y con el consecuente visto bueno de los médicos, Gilio volverá con mayor ambición a ponerse delante de la cara del toro.
Con responsabilidad y sin cortapisas, los toreros y novilleros mexicanos dieron la cara en Madrid y su balance fue por demás positivo. En lo particular siento orgullo al ver su valor para dejar en alto a la tauromaquia nacional y a su vez no comparto las opiniones de descrédito que minimizaron sus actuaciones. Momento es de obviar las diferencias en gustos y centrarnos en mostrar la unidad necesaria para que allá se sientan cobijados y alentados por su afición.

