Libertad de expresión, un ejercicio de alta peligrosidad
Incorporan a comunicador de Zacatecas al Mecanismo de Protección de Periodistas
- “En ocho meses de lo que va de la actual administración ya tenemos este antecedente que es un agravio contra el periodismo y contra la libertad de expresión”
LUCÍA DINORAH BAÑUELOS
ZACATECAS, ZAC.- Ejercer la libertad de expresión en Zacatecas, y en todo el país, se ha convertido en una actividad de alta peligrosidad. Heraclio Castillo lo sabe y lo confronta, pero no lo acepta, pues tras reiteradas agresiones y ataques denunció para poner un alto, no sólo por su seguridad, sino por la de todo el periodismo en sí.
Su trabajo periodístico de investigación ha dejado al descubierto desde medianos hasta grandes actos de corrupción en el estado, en los que exhibe nombres, puestos y pruebas. Ello le ha valido amenazas, intimidación, difamación, calumnias y toda clase de ataques provenientes desde exgobernadores hasta personajes de mediano y alto rango de la actual administración estatal.
Los ataques han llegado a tal extremo que el comunicador ya fue incorporado al Mecanismo de Protección a Periodistas que, entre otras acciones, derivó en diversas notificaciones a la Fiscalía General de Justicia (FGJEZ) y al Gobierno del Estado, entidad a la que se conmina a abstenerse de cualquier acto de intimidación contra Heraclio Castillo.
También fueron notificadas las corporaciones de seguridad, en especial la Guardia Nacional, para que protejan al periodista las 24 horas del día de los siete días de la semana y a la Fiscalía General de la República (FGR) para que atraiga el caso, tras el poco avance que presentan las autoridades en Zacatecas.
Pocas denuncias
Entre el gremio se comentan pequeños actos de intimidación de servidores públicos que coartan la libertad de informar, pero sólo hay cinco quejas en la Comisión de Derechos Humanos de Zacatecas (CDHEZ); la mayoría de los afectados no da el paso decisivo ni en esa instancia ni en otra.
Heraclio Castillo atribuye el fenómeno a que “en Zacatecas el mercado laboral para periodistas es muy reducido”, dice al referirse que se está acostumbrado a emplearse en medios medianos o grandes que generan cierta cantidad de plazas laborales.
En este contexto, argumenta que no denuncian porque es parte “del temor a aparecer en alguna lista negra y luego ya no ser contratado en ningún medio, tal vez eso es lo que inhibe de presentar una queja o denuncia contra amenazas, agresiones o violencias a la libertad de expresión y al ejercicio del periodismo”.
“Esta nueva generación está más digitalizada con mayor número de periodistas independientes que emprenden sus propios proyectos, como mi caso”. Él, explica, siempre tuvo muy clara su línea editorial: el periodismo de investigación y el periodismo de datos.
Los que investigan la corrupción, los más expuestos
Recientemente, la asociación internacional Artículo 19 dio a conocer un estudio relativo a los escenarios que vive el periodismo internacional, principalmente en América Latina y México. Encontró que, contrario a lo que se pensaría, los periodistas que más sufren agresiones, intimidación, ataques o cualquier tipo de violencia son los que manejan la fuente de temas de corrupción. Este es el caso de Castillo.
Aunque el medio que dirige (Lalala News), cumplió dos años de vida con esa línea de periodismo, a partir del proceso electoral 2020-2021 empezó a publicar trabajos de investigación “que llamamos de largo plazo porque algunos llevaban más de ocho meses de investigación, por ejemplo, y que tuvieron su impacto”.
Con esas investigaciones “al parecer hemos pisado callos, ya tuvimos en su momento una reacción muy agresiva de parte de un exgobernador de Zacatecas que fue muy conocida por medio de las redes sociales, pero no ha sido el único caso”, dijo.
Otras investigaciones en las que se involucra a actores políticos de la actual administración estatal también han derivado en amenazas: “Indirectamente porque las conocimos por algunas fuentes de información, es decir, a través de terceros que se enteraron de estas amenazas y de cómo les estaban afectando nuestras investigaciones”.
La tramitología de la denuncia
Los ataques fueron subiendo de tono, explicó Castillo, hasta que llegó a un grado mayor el 1 de abril de este año, cuando en una página anónima hicieron una publicación para difamarlo; el periodista salió a desmentir, “pero yo consideré mi deber el hecho de tener que denunciar independientemente de que haya consecuencias o no”.
“En el primer momento yo pensé ‘tenemos que denunciar porque esto no puede quedar así. Trata de ponerles un alto y no quedarse callad’, y así fue”.
El 4 de abril, Castillo acudió a la FGJEZ para interponer una denuncia por calumnias, difamación y amenazas. De ahí lo canalizaron a la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos, de dondo se dio vista a la Secretaría de Gobernación (Segob) para ver si podía ser incorporado al Mecanismo de Protección a Periodistas y Personas Defensoras de los Derechos Humanos (MPPPDDH).
El 5 de abril se comunicaron de la Segob para iniciar el trámite y le enviaron los formularios que debía llenar. “Son formatos muy largos, es mucha la documentación la que hay que recopilar para enviarles, porque es prácticamente enviarles un expediente para que lo valorara la Junta de Coordinación del Mecanismo porque no lo encabeza una sola persona, sino que intervienen varias autoridades”.
El 27 de abril acudió a la FGJEZ para ampliar la denuncia, aportó nuevas evidencias y mencionó nuevas amenazas, a raíz de la denuncia que había interpuesto.
“Hasta la fecha no nos habían informado nada de avances, de en qué etapa va, qué diligencias se han realizado, si nuestro caso se envió a un archivo temporal o definitivo, si ya se judicializó. Nada, no nos han informado de nada ni a mí ni a mis dos abogados”.
El 18 de mayo, Castillo envió a la Segob todos los documentos que le solicitaron para su incorporación al MPPPDDH, desde entonces el expediente se sometió a la valoración de esa junta.
El 2 de junio le notificaron que había procedido su solicitud de incorporación, y se derivaron todas las notificaciones a las instancias involucradas y a las corporaciones para que le den seguridad.
Heraclio Castillo explica que la Junta de Coordinación del Mecanismo de Protección a Periodistas determinó que a partir del trabajo que realiza como periodista es que pudieron derivarse estas amenazas y calumnias que circularon por redes sociales.
También se notificó a la Fiscalía General de la República porque se vio que en la FGJEZ y en la fiscalía especializada no habían avanzado nada en el tema, a pesar de las evidencias contundentes para que atraiga el caso, con lo que ya se trabaja “a otros niveles”.
“Desconozco si en toda la historia de Zacatecas este sea el primer caso en el que a un periodista se le incorpora al MPP desde que existe, bien pudiera tratarse de un hecho histórico, pero no para celebrar, sino porque muy lamentablemente, en ocho meses de lo que va de la actual administración ya tenemos este antecedente que es un agravio contra el periodismo y contra la libertad de expresión”.

