Pero diiiiicen…
Oigan, pues se llegó el viernes, se acabó lo que se vendía, toca fin de semana y ya saben… las ansias por recoger la casa en un día, por comprar el mandado de la semana y terminar esos pendientes que deja uno “para el sábado”. Pero bueno, ya conocen mis quejas, mejor vámanas al chismito, que ese es el alimento del día.
Por cierto, hablando de quejas, resulta que de nuevo Fresnillo se volvió eso con la visita del gobernador David Monreal y la superdelegada, ya el equipo del presidente municipal cada vez hace más corajes. Resulta que tocó de nuevo gira a El Mineral y como les he platicado, diiiiicen que todos los apoyos que se entregan son recurso federal, pues la que invita y convoca es Verónica Díaz, el Gober pos es invitado, “testigo” le dijo ella, de las entregas. Además, pos es lo que hay.
Ándenles que la molestia vino otra vez, parecía que ya teníamos reconciliación y nada “ahí vas de nuevo”, decía mi abuela. Y es que pos no se vale, el evento se realizó en la casa del alcalde Saúl y con la gente fresnillense, debía ser el anfitrión pues. Pero diiiiicen que pa que se vea que no hay querencia, de nuevo le hicieron el feo y no estuvo en la entrega de apoyos a las y los adultos mayores, y personas con discapacidad. Bueno, para acabar pronto ni lo mencionaron.
Eso sí, ya de salida el gobernador Monreal sí se acordó de él y dijo que de los 10 millones que pide su hermano Saúl para la feria, que si sabe contar, quizá no vaya a contar con ellos, pues sabrá Dios cómo estén las condiciones. Eso sí, diiiiicen que muy seguro dijo “lo que debe hacer es organizarse bien, no es asunto de dinero, es de organización” (ahí ta) es más, se fue más lejos, le dejó claro a las, los y les fresnillenses que ya mejor “hagan fiestas patronales y no paganas”, ya ven, ¡pecadores!
Hablando de organización, otra vez la burra al trigo, de nuevo a reacomodar las comisiones legislativas, esas que nomás no terminan de producir dictámenes; diiiiicen que puros problemas se han vuelto, pues ni pa un citatorio había condiciones, menos para sesionar y resolver en esa Legislatura.
Diiiiicen que ahora sí, como en el Issstezac a las y los jubilados, en la Sala Monterrey les dieron con las puertas en la cara a las y los diputados del bloque oficial; sus caprichos y necedades no tuvieron cabida en la ley y echaron pa’bajo el descaro, la sumisión y entreguismo de algunas, algunos y algunes integrantes del Trijez, ahora sí que como dijo AMLO “tengan para que aprendan”.
Ahora tocará esperar si las y los diputados del bloque plural comienzan un proceso en contra de las y los magistrados electorales que resolvieron haciendo el ridículo, dijo mi Juanga “pero qué necesidad”. Ya ven porque diiiiicen que le urge a la “Nueva Gobernanza” quien haga política y resuelva más con la cabecita que con el hígado.
Hablando de política, donde traen su fiesta aparte es en Morena Zacatecas; resulta que de cara a la renovación de sus coordinadores, congresistas y consejeros (sólo ellos se entienden), que diiiiicen será a finales de julio, traen un agarre como nomás ellos saben.
Omar Carrera, quien aspira a dirigir el movimiento en próximas fechas, le echó el caballo encima a Fernando Arteaga porque diiiiicen que no le paga a los “operadores”, ah no… trabajadores, “por caprichudo” y eso trae los ánimos crispados entre la gente morenista. Dejó claro el exdiputado Carrera que él y Arteaga no son ni lo mismo ni los mismos. Prepárense porque esa renovación sacará chispas, se juegan ahí el interés no local, el nacional con las corcholatas y ahí el agarrón será morenistas contra monrealistas; históricos contra histéricos. Hagan sus apuestas.
Ya que les digo apuestas, el que sigue ganando todas en cuanto a caos se refiere es el doctor Humberto Salazar y la que diiiiicen en Jerez, es ya es una desastrosa administración. Resulta que le viene un problemón a él, sus asesores hidrocálidos y funcionarios jerezanos por el trato que le dieron a Ana María Acevedo para “sacarla” con feos modos, del registro civil, al tiempo.
Antes de irnos permítanme decirles que ¿qué creen? Sí nos vamos a la vacación, quizá no merecida, pero sí necesaria, hasta pa que se desaburran de una oigan; se me portan bien, se me cuidan harto y me extrañan ¿ok? Nos leemos en agosto, muchaches. Ah bueno y no se olviden de que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

