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Segundo intento
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Segundo intento

Carlos Peña Badillo 

 

Formal y presupuestalmente, este 2023 será el segundo año en el que las, los y les alcaldes de Zacatecas tendrán la posibilidad de consolidar sus administraciones. Salvo el caso de quienes gobiernan en reelección, para el resto concluyó el periodo de aprendizaje, de encontrar cómo enfrentar los retos y adversidades que hoy se viven desde los municipios. Son tiempos adversos para ser gobierno, sobre todo cuando hablamos de los ayuntamientos y sus problemas. 

 

En la planeación financiera de nuestro país, el comienzo en la aplicación de recursos aprobados en el PEF, comienza a ministrarse apenas en el primer trimestre de cada año; esto desde luego complica aún más el que de inmediato puedan atenderse compromisos, planes y proyectos. La lección que dejan los primeros 15 meses de gobernar es la claridad de que cada vez queda menos tiempo para cumplir con la palabra empeñada. 

 

Apenas el pasado fin de semana desde el gobierno del estado fueron convocados alcaldes y alcaldesas para darles a conocer el esquema de recursos convenidos que se les propone para la mezcla del dinero que tienen la federación, el estado y los municipios. Preocupa que sean reglas como las que ya no funcionaron en 2022. 

Costos elevados, constructores determinados, padrones acotados y manejo discrecional de beneficiarios. Es claro que, de seguir así, poco o nada cambiará a lo que ya sucedió. Mínimo interés de convenir; poca disposición para multiplicar los recursos y casi una nula participación de los gobiernos municipales para que las dependencias estatales atendieran sus compromisos o líneas de acción. 

 

Al ser este un año vital para la consolidación de los 58 municipios, esperamos que exista mayor sensibilidad desde la administración estatal y hacer mayormente efectiva la propuesta de multiplicar los dineros para tener un mayor alcance e impacto en los resultados con los que se busca dar respuesta y cumplimiento a la población zacatecana. La realidad es que ya la ciudadanía está desesperada por la falta de resultados; de muchos y muchas se reconoce el esfuerzo por intentar darlos aún y con la falta de apoyo; pero en otros casos el juicio social está alcanzando en todos sentidos. 

 

La obra pública de impacto social es la menos, las mejoras no terminan de llegar y la solidaridad para atender necesidad en muchos casos no ha existido. Por ello, el exhorto para que en este ejercicio que vamos comenzando, todas las partes involucradas antepongan a sus intereses el bien común y se encuentre, más allá de partidos, militancias o visiones políticas, el asumir la responsabilidad de estar a la altura del reto, del tiempo y el momento de la historia que les toca enfrentar. 

 

Le apuesto a que prive la coordinación, el respeto y la comunicación entre los tres órdenes de gobierno, estas no debieran estar sujeta a estilos o visiones; es y debe ser la obligación con la que se atienda la confianza ciudadana. Espero sinceramente que 2023 sea el año que marque la diferencia, lo requieren los municipios y le urge a Zacatecas.