Salud bucal infantil
En la mira
Alfredo Salazar de Santiago
Es común pensar que la caries dental en los niños con dentición temporal o primaria o como se conocen comúnmente como “dientes de leche”, no tienen importancia, dado que a final de cuentas se caerán y que les saldrán los dientes que estarán en su boca para toda la vida. Sin embargo, es importante mencionar que los dientes sanos son muy importantes para la salud bucal y general de un niño y que desde el momento del nacimiento, hay cosas que los padres deben hacer y promover para ir adquiriendo una cultura en los niños que permitirá mantener sus dientes sanos y prevenir principalmente la caries dental, ya que esta enfermedad representa un problema 100% prevenible y que es posible evitar que se sigan incrementando las cifras de niños afectados, ya que se reporta que nuestra población infantil en México –indistintamente de su condición social o económica– la padece e incluso, hasta se ha mencionado que sería como algo “anormal” no tenerla.
El primer diente en los bebés erupciona regularmente a los 6 meses y sucesivamente conforme va creciendo, irán apareciendo el resto hasta completar un total de 20 órganos dentarios, mismos que, desde el primero que erupciona en la boca del bebé, y de ser posible desde antes, ya que la madre de familia puede ir desarrollando prácticas de higiene bucal como el lavarse las manos y cubrise un dedo colocándose un paño limpio y suave y pasarlo por las áreas de la boca donde estarán sus dientes, con ello, estas acciones harán que el niño pueda ir aprendiendo y acostumbrándose a que la limpieza de sus dientes debe ser una necesidad para “estar bien”, buscando siempre convertir esta práctica en un hábito de por vida y que permitirá, en un futuro, tener los “dientes sanos” y mantener una vida saludable.
Es importante resaltar que el cepillarse los dientes representa la actividad más importante para mantener los dientes sanos en los niños, donde la cantidad de pasta dental debe ser la adecuada, es decir, no abusar de ella y sólo con una cantidad del tamaño de un chícharo, es suficiente para realizar el cepillado, llevando a cabo esta actividad mínimamente dos veces al día, que por cierto, el cepillado nocturno antes de dormir es muy importante y resaltando que el tamaño del cepillo debe ser el apropiado para la edad del niño y que sea de cerdas suaves.
De ahí que –tomando estas acciones preventivas en la comodidad del hogar y sobre todo buscando que haya una participación incluso de los otros integrantes de la familia– se logrará generar la cultura de la prevención familiar y que a la larga, podrá prevenir las posibles consecuencias de no mantener una adecuada salud bucal.
Se recomienda comentar en las visitas al pediatra, sugerir la revisión del odontólogo u odontopediatra, para valorar la salud bucal del niño y con ello acompañar su desarrollo con una asesoría dada por profesionales que permitan llevar una vida sana en todos los sentidos. Al tiempo.

