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Ignacio Sánchez Mejías: el idealista del toreo
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Ignacio Sánchez Mejías: el idealista del toreo

Carlos Saucedo Medrano 

curromedrano05@gmail.com

 

Todos los campos del conocimiento formal de las bellas artes o las disciplinas del deporte, cuentan con exponentes que dan un paso más allá de la práctica y reflexionan sobre sus actividades para postular teorías, axiomas o tratados relevantes. Estos referentes se dan de vez en cuando. 

 

La tauromaquia, desde sus inicios, contó con hombres y mujeres interesados por explicar este arte y darle connotaciones que superaran el acto mismo de la corrida. Vamos, intentaron filosofar sobre esta materia. De entre ellos, uno de los más importantes fue Ignacio Sánchez Mejías, a quien el pasado domingo, el mundo del toreo y de la cultura universal lo recordó en su octogésimo noveno aniversario luctuoso. 

 

La aportación más importante de Sánchez Mejías al mundo del toreo fue la conferencia que dictó en la Universidad de Columbus, en Nueva York, allá por el año de 1929. Esta disertación, rica en contenido, se enmarca en un periodo de transición artística para el torero sevillano, ya que entre los años de 1928 y 1934 vive alejado de las plazas para dejar fluir sus dotes en literatura, flamenco y teatro. 

 

Esta oportunidad de dirigirse a las y los estudiantes de la gran manzana surge de un trueque que le propuso su amigo Federico García Lorca. Mejías viaja a Nueva York con la intención de que Lorca adaptara algunas canciones para un espectáculo teatral que preparaba y el poeta le ofrece las composiciones a cambio de acudir a Columbus para explicar a los alumnos norteamericanos lo que entendía por tauromaquia.

 

El icónico “saber torear es saber vivir” forma parte de los postulados más importantes de la historia de la tauromaquia mundial. Estas cinco palabras fueron el sublime telón que se levantó en la charla de Ignacio y que ubica (en palabras de Pedro Romero de Solís) al toreo como la técnica más alta y depurada para la conquista de la plenitud del ser del hombre.

 

Sánchez Mejías –que también fue presidente del Real Club Betis de futbol– sentenció: “la fiesta brava, no es ni una diversión frívola, ni siquiera, como ya hemos visto, una confrontación deportiva entre hombres y animales; sino una formación de alta cultura, una elaboración iniciática, un conocimiento que no es otro, en el límite, que la ciencia de la vida” 1.

 

Ignacio muere el 13 de agosto de 1934 a causa de una cornada que le propinó el toro Granadino, dos días antes en la ciudad de Manzanares y de la cual, al no atenderse a tiempo, provocó una gangrena fatal. Este acontecimiento motivó a García Lorca a componer la que para muchos es la mejor elegía en lengua española: el Llanto por Sánchez Mejías: 

 

«A las cinco de la tarde.

Eran las cinco en punto de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana

a las cinco de la tarde.

Una espuerta de cal ya prevenida

a las cinco de la tarde.

Lo demás era muerte y sólo muerte

a las cinco de la tarde.»

 

  1. Romero de Solis. P. Un torero en Nueva York. Sobre la conferencia de Ignacio Sánchez Mejías en la Universidad de Columbia. P 39. Retomado de la Revista de Estudios Taurinos N° 11. Sevilla. 2000.