Dedicó su vida a la difusión de la música vernácula
Muere Alberto Ángel, El Cuervo
EL UNIVERSAL
CIUDAD DE MÉXICO.- Este martes, Alberto Ángel, El Cuervo, tenor, poeta, pintor y musicólogo mexicano, falleció a los 73 años, dedicó su vida a darle difusión a la música vernácula.
Además de ser un estandarte de la música mexicana, también fue titular de la enseñanza de pintura en la dirección de cultura de la ESIME en el IPN; en dicha institución tuvo a su cargo el taller de canto y conjuntos corales.
Alberto Rafael Bustillos Alamilla, su verdadero nombre, nació en Nanchital, Veracruz, llegó de niño a la Ciudad de México para ingresar al Coro de Niños Cantores de México donde fue primera voz.
En redes sociales, amigos y colegas lamentaron su muerte.
Fue a través de X, antes Twitter, donde el periodista Rodrigo de la Cadena lamentó la pérdida del tenor de 73 años.
“Lamento muchísimo la partida de mi amigo, colega y maestro Alberto Ángel, El Cuervo, quien a pesar de la enfermedad nunca dejó de tener el coraje suficiente para mantenerse en activo hasta el último día. tu maravillosa voz, cultura y conocimiento le dieron luz a México. DEP”, se lee.
A lo largo de su carrera, El Cuervo alcanzó numerosos éxitos en el ámbito musical. Su voz inconfundible y su carisma en el escenario lo convirtieron en un favorito del público, llenando teatros y auditorios de pequeño alcance en México y otros países de habla hispana. Entre sus éxitos más recordados se encuentran El Pastor, Coplas por mi familia o Y sin embargo niña mía te amo.
En 1972, El Cuervo sorprendió a todos. En noviembre de ese año, Madrid fue el epicentro del primer Festival de la OTI, un evento musical transmitido en vivo a 20 países de América, además de España y Portugal, con el propósito de promover la unidad cultural. Cada país presentaba una canción, creando una suerte de Eurovision iberoamericano.
Alberto Ángel se atrevió a interpretar su canción Yo no voy a la guerra, lo que desencadenó una gran polémica. TVE, bajo la dirección de Adolfo Suárez en ese momento, lo descalificó argumentando que la letra “atentaba contra los principios establecidos en el reglamento”.
Esto se debió, en parte, a que Franco, que estaba próximo a cumplir 80 años, no estaba dispuesto a tolerar expresiones pacifistas que pusieran en tela de juicio su régimen.

