Conmemoración de la Organización de las Naciones Unidas
JESÚS DOMÍNGUEZ CARDIEL
En las escuelas de México, durante prácticamente toda la segunda mitad del siglo XX se conmemoraba de manera enérgica y con distintos motivos, aunque también se realizaba con fines educativos y de formación ciudadana. Por tanto, ahora me remito a expresar algunas de las maneras en que se efectuó, pero también para matizar el porqué de los actos.
Comienzo con los recuerdos de algunas personas que vivieron entre las décadas de los 70 y 80 sus años como estudiantes; al respecto ellos comentaron mediante pláticas informales que en sus respectivas primarias cada 24 de octubre había celebración por la creación de la Organización de las Naciones Unidas.
Dichas celebraciones constaban de vestirse de diferentes culturas del mundo, pues algunos iban como chinos, gauchos, charros, hindús, holandeses, españoles y una larga lista de países, mismos que, obviamente conforman la ONU.
Posteriormente, en la década de los 90, me correspondió cursar mi educación primaria y aún pervivía la celebración, pero ahora no nos vestían como anteriormente se hacía, sino que mediante un desfile, pasaba una gran parte del alumnado a mostrar la bandera de algún país perteneciente a la ONU. Todos los continentes estaban presentes, África, América, Europa, Asia y Oceanía.
Recuerdo que había países que hasta ese momento eran desconocidos para mí y algunos compañeros del grupo, sin embargo, otros eran bastante identificables; ahora que lo pienso, considero que debido a los mundiales de futbol y los juegos olímpicos.
El acto comenzaba con los honores a la bandera mexicana y posteriormente quien resultaba elegido, pasaba desfilando con cada blasón, claro que para ello, desde días previos se entregaban para lavarse y plancharse con todo cuidado para que el 24 estuvieran impecables, ahora se que en algunos países, como el nuestro, hacer eso es un delito, sin embargo, al no ser oficiales, sino representaciones, considero que era viable, pues considero que la planta docente de aquellos años también lo sabía. Asimismo se hacían ensayos previos para que todo resultara de acuerdo a lo planeado.
Con el paso del tiempo me he enterado que poco a poco se ha dejado de hacer la celebración, como en aquellos años se llamaba, pues ahora tendría que denominarse conmemoración y es que precisamente en ese día, pero de 1945 entra en vigor la Carta de las Naciones Unidas, como claro ejemplo de la paz lograda y el término de la Segunda Guerra Mundial.
En este tenor, convendría preguntarse si ante las situaciones adversas y las guerras que se viven en la actualidad, es necesario recuperar las conmemoraciones, sobre todo esta, para fomentar la cultura de la paz, pues, ante los días complejos y la escalada de violencia que se vive en el mundo, desde mi punto de vista es necesario y casi indispensable concientizar a toda la ciudadanía, desde las más tempranas edades, para provocar la paz en todas sus manifestaciones y formas.

