¿Pos cuántos somos?
CARLOS PEÑA BADILLO
Apenas cerró el mes de octubre y el estado de Zacatecas se encontró con que el fiscal del estado había renunciado. Ante una de las peores crisis de inseguridad que hemos vivido, esto se vuelve un tema de suma importancia para atender y resolver, pues las estadísticas nos tienen –desafortunadamente– como una de las entidades con mayor inseguridad destacando tres de nuestros municipios en la numeralia de los más violentos.
Sin manifestar la razón de fondo ni el argumento público que lo llevó a tomar esta decisión, Francisco Murillo dio aviso a la Legislatura y al propio gobernador de que a partir del mes de noviembre no estaría más como fiscal, y que por lo tanto pudieran realizarse todos los trámites jurídicos y legislativos para la designación del nuevo titular.
Así pues, ya el Congreso del estado emitió la convocatoria correspondiente para que quien tenga la aspiración y cumpla con los requisitos que esta marque, pueda seguir el procedimiento y, de ser el caso, ser designada o designado en esa no sencilla responsabilidad. Con la claridad de lo que este enorme reto significa, de los tiempos adversos que vivimos en materia social y presupuestal agudizada por la enorme crisis de inseguridad que padecemos en el país, pareciera que no habría una cantidad considerable de aspirantes. Pero ¡oh, sorpresa!, al cierre del plazo para presentar la documentación e intención en el Poder Legislativo, la cifra de quienes aspiran es de 27 personas. Variedad de perfiles y capacidades, historias y trayectorias que deberán revisarse a profundidad para resolver quién será la o el nuevo titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ).
Ahora vendrá la revisión por parte de la Comisión de Justicia el análisis de cada perfil con las entrevistas que se consideren necesarias para que posteriormente la Jucopo presente un dictamen a consideración del pleno legislativo y se vote así por las cinco personas que llegarán al escritorio del gobernador del estado, David Monreal. Él habrá de elegir una terna que regrese al seno de la legislatura para que de ahí sea electo quien por los próximos siete años será la o el responsable de procurar la justicia en el estado, partiendo de investigaciones no polarizadas ni politizadas, y garantizando que la autonomía deberá ser real entre su responsabilidad y la sombra de invasión en sus decisiones.
Por ello, las, los y les diputados deberán hacer un análisis profundo; a conciencia ver pros y contras de la designación. Existe un alto riesgo de que no sea sólo un titular que abandere la responsabilidad, sino que también se tenga desde ahí el alto riesgo del “fiscal carnal” que provoque la tentación de cobrar venganza política, presión social e incluso el cobro de las facturas como consecuencia de no coincidir, señalar o evidenciar los errores, acciones u omisiones de la Nueva Gobernanza.
Estemos atentas y atentos, vienen días de suma importancia, de decisiones trascendentes y de señales claras del Zacatecas que tenemos y que queremos tener.

