Terminaron las precampañas
CARLOS PEÑA BADILLO
El 2024 será un año inmerso en el clima político a lo largo y ancho del país; indistinto de los contextos y procesos locales, tenemos en puerta una de las más importantes elecciones de los últimos años. En él se decidirá quien será la mujer que encabece los esfuerzos desde la Presidencia de la República como la primera mujer presidenta de México.
La reflexión girará en torno a Xóchitl Gálvez y Claudia Sheinbaum, la primera postulada por la Coalición Fuerza y Corazón por México, integrada por los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Revolucionario Institucional. La segunda por Morena, el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista. Ambas, acompañadas, por quienes estarán desde la fórmula al Senado de la República y las diputaciones federales, más todos los cargos de elección popular en lo local, que en algunas entidades estarán en juego.
Después de semanas intensas viene la primera pausa entre las aspirantes, los partidos postulantes y sus equipos de trabajo. Es sin duda el momento justo para analizar de fondo el diagnóstico que generaron las primeras giras a lo largo y ancho del país. En el caso de Xóchitl es claro, debe tener puntualmente lo que le duele a México, lo que sufren las mujeres, las familias que tienen personas desaparecidas, el campo y su crisis, la adversidad económica; la aguda crisis de inseguridad, el abandono y apatía para las entidades federativas y los municipios; lo lastimado que se encuentra el sector salud, la falta de impulso al deporte, la falta de apoyo para las pequeñas y medianas empresas. En fin, ahora serán las horas fatales para enarbolar el proyecto de gobierno que nos urge y merecemos tener.
En la otra esquina (me sentí en la Arena México), el panorama es claro, dependen de una sola persona, de su indicación y decisión, Sheinbaum está dependiendo en todos sentidos de lo que se decida e instruya desde Palacio Nacional; no se puede por tanto, construir un plan de trabajo para la campaña que vea una Nación distinta a la que diariamente percibe y cree que tiene, Andrés Manuel López Obrador. México en su mejor momento; las familias con estabilidad, el país con tranquilidad, la economía viento en popa; todos los sectores en crecimiento, desarrollo o consolidación. En fin, es pues para la candidata oficial el momento de no encontrar errores, defender al límite y tener como única oferta la continuidad, aunque eso signifique inseguridad, insensibilidad, inestabilidad, irresponsabilidad y la búsqueda de una transformación que nunca llegó.
Estoy convencido que la reflexión más importante deberá ser la que realicemos las y los ciudadanos; en cada una y uno de nosotros radica la enorme responsabilidad de primero, comparar quien es la persona que el país necesita; segundo acompañar, promover y multiplicar ese proyecto para llegar al gobierno de nuestro México y tercero, sí participar, no podemos no actuar y votar; ignorar esta obligación, sería tanto como abandonar a México a su suerte y ser cómplices de que nada cambie, o bien, que todo siga igual, o peor aún, todo pueda empeorar.
Por lo pronto terminaron las precampañas, la pausa es obligada y la reflexión necesaria; la cita es inamovible, nos encontraremos el 2 de junio.

