Nieves de garrafa
JESÚS DOMÍNGUEZ CARDIEL
Durante mi infancia, la cual transcurrió en la década de los 90, cada que iba al centro de la ciudad acompañando a mis padres y que normalmente sucedía los domingos, escuchaba desde una distancia considerable un grito que fue muy famoso.
La palabra vociferada era “nieeeveee”, con una voz potente y grave que inundaba las calles Aldama, el inicio de la Arroyo de la Plata y la Plazuela Genaro Codina. El señor, de quien no recuerdo su nombre, pero sé que fue muy famoso y a su fallecimiento hubo algunas muestras de duelo por parte de la sociedad, hacía gala de su frase para atraer clientes de todas las edades.
Se instalaba a un lado de la alcantarilla que se encuentra antes de llegar al semáforo de las calles Aldama y Tacuba, y posicionado en su carretilla especial para su oficio, encimaba su tradicional garrafa con el producto en su interior; claro que cubierto con una servilleta y hielo alrededor.
En mis memorias ubico a la gente comprando, no al por mayor ni abarrotándose, pero sí con una constante compra de helados, porque conviene resaltar que eran preparados en una “cazuelita” comestible y después de la masificación de los productos desechables, en vasitos de este tipo.
Y así, al grito constante de “nieve”, con la característica entonación del acento zacatecano, muchos visitantes también acudían a la compra de la nieve de garrafa, pues esta es otra de las tradiciones zacatecanas de la historia reciente.
En lo que a mí respecta, pocas fueron las ocasiones en las que mis padres me compraron, sin embargo, he de recordar que el sabor era muy bueno y un tanto diferente a la que se vende en otros puestos y empresas ubicadas en el Centro Histórico. Considero debe haber sido por la elaboración artesanal.
En la actualidad y como normalmente sucede, las elaboraciones y sabores van cambiando, sin embargo, las remembranzas quedan sobre lo que fue y el legado que quedó, es por ello, que aunque no tenga el mismo estilo conviene consumir los productos, en este caso comestibles, artesanales zacatecanos.
Finalmente, si usted no conoce o recuerda el significado de garrafa, es el siguiente: “Vasija cilíndrica provista de una tapa con asa, que, dentro de una corchera, sirve para hacer helados”, y aunque la anterior definición fue tomada de la RAE y hay algunas otras, esta fue la más cercana. Por tanto, las garrafas zacatecanas, son de madera y metal.
Así, si usted visitante o vecino de la ciudad de cantera y plata tiene la oportunidad de comer nieve de garrafa, no se la pierda, pues su sabor es tradicionalmente zacatecano, además de que hay otras presentaciones de nieve local, como lo son los helados conocidos como “saladitos”, las cazuelitas de vainilla y guayaba, y obviamente las de garrafa.

