Cuando la salud y la política se juntan
DEVANY ROJAS
Se puede creer erróneamente que el área científica que abarca a las ciencias de la salud es independiente del aspecto social y político de una población, que son disciplinas que no deberían juntarse y que cada una trabaja en beneficio de las comunidades, sin embargo, aunque sean dos áreas distintas son interdisciplinares y necesitan de la influencia por parte de otras carreras para poder trabajar en determinados proyectos. Tal es el caso de la Salud Pública que se define como el conjunto de decisiones sociales y políticas basadas en la ciencia con el propósito de tomar decisiones informadas en los sistemas de salud, decisiones que deben tener como fundamento información bien referenciada y estadísticas verídicas de la actualidad.
Los determinantes sociales, económicos y políticos definen el rumbo e impactan directamente la salud de los pobladores de cualquier región, un salubrista o profesional de la salud además de conocerlos bien debe indagar profundamente sobre el comportamiento de estos al mismo tiempo es crucial trabajar de la mano con otros profesionales para no sólo ampliar el panorama, sino en la toma de decisiones comunitarias para la construcción de políticas públicas eficaces e informadas.
Estos determinantes sociales son un gran desafío en el desarrollo de sistemas de salud, por una parte y como ya se mencionó anteriormente se tienen que tomar en cuenta aspectos políticos, económicos y sociales, por la otra se deben de realizar investigaciones previas, estudios y diagnósticos de salud que arrojen datos estadísticos para su posterior análisis, y a su vez prestar atención a las necesidades sentidas de la población ya que cualquier programa que se desee instaurar necesita del apoyo y la aceptación de las personas puesto que es para ellos por los que trabaja y para quienes van dirigidos.
Ahora bien, si se habla acerca del desarrollo de políticas públicas es preciso mencionar el ciclo de las mismas desde cómo surgen y hasta las evaluaciones constantes a las que deberán de estar sometidas. Una política pública nace con la observación de un problema individual que posteriormente se convertirá en una problemática social y a través de esta observación surgirá la necesidad de estructurar o plantear el problema, conocer exactamente cuáles son sus orígenes y que es lo que se busca mejorar y a través de métodos empíricos y científicos buscar posibles soluciones.
Soluciones que indudablemente se someterán a análisis profundos para luego tomar decisiones conscientes e informadas una vez implementadas estas soluciones es fundamental su evaluación contante, conocer el impacto que han generado, el grado de aceptación, ratificarlas o por el contrario hacer modificaciones pertinentes para alcanzar objetivos. Por ende, se resalta la importancia del trabajo multidisciplinario dentro del ámbito sanitario un profesional de la salud, como es el ejemplo de salubrista, debe de tener la capacidad de conocer sobre los temas sociales y políticos de las comunidades en las que va a intervenir, y estar siempre en la disposición de trabajar de la mano con otros profesionales y de las personas, quienes van a ir marcando las pautas necesarias, así como la dirección de los trabajos realizados.
Por tal motivo es que se menciona que la verdadera política no debe de hacerse desde una oficina, es un trabajo de campo, tampoco es individualista, ya que el trabajo en equipo es más que imprescindible.

