Afecta política migratoria cosechas en EU

42%
de los cosechadores en los Estados Unidos solían ser trabajadores indocumentados
5.5
billones de dólares es la pérdida estimada del sector agrícola por falta de mano de obra
CORTESÍA/MI TIERRA
NUEVA YORK, .– En el campo estadounidense comienza a notarse la ausencia de migrantes y ya se pronostica una severa caída en la producción y la consecuente alza en los precios al consumidor.
Con lechuga, kale, espinaca, zanahoria, col, manzana… esperando ahora mismo a ser cosechadas, la intolerancia a los migrantes mostrada por la administración Trump sólo acrecienta la desesperación de los agricultores, quienes además ven disminuidos sus ingresos por la guerra comercial declarada contra China.
Un reporte del Departamento del Trabajo, fechado el 2 de octubre, no se guardó palabras para describir la grave situación actual:
“La casi absoluta falta de mano de obra indocumentada combinada con la ausencia de fuerza laboral legal, propicia una alteración significativa a los costos de producción y amenaza la estabilidad de la producción de alimentos y de los precios a los consumidores en los Estados Unidos”.
“La crisis laboral en el campo estadounidense no es cíclica, sino estructural; por ahuyentar migrantes, empeorará”
Departamento del Trabajo de EU
El Departamento del Trabajo estima que el 42% de los cosechadores en los Estados Unidos solían ser trabajadores indocumentados.
En tanto que hoy se les impide ingresar al país, se les arresta o ellos mismos deciden autodeportarse, es posible estimar que las pérdidas para el sector, por este sólo motivo, podrían rebasar los 5.5 billones de dólares.
Los cruces irregulares se han reducido hasta en un 93% respecto a los más altos niveles registrados en los anteriores cuatro años -esto se viene observando desde junio de 2025-, resume el Departamento del Trabajo. Y advierte: “Mucha de esta mano de obra indocumentada mantenía a flote la oferta laboral, a relativo bajo costo comparado con el nivel salarial de los trabajadores legales”.
Para colmo, no hay suficientes estadounidenses para levantar sus cosechas. Y aun cuando se ha cuadruplicado el número de visas para trabajadores agrícolas (conocidas por su numeral H-2A) en la última década, el reforzamiento de las fronteras y el acoso a migrantes tiene ya a los granjeros en serios aprietos por la falta de trabajadores.
El refuerzo fronterizo y la persecución a migrantes pone a Estados Unidos al borde de una crisis alimentaria, reconoce el Departamento del Trabajo de la administración Trump
La fuerza laboral norteamericana, dice el reporte, ha envejecido. Hace tres años, el 36% de los trabajadores agrícolas nativos tenían 44 años o más. Sólo uno de cada cinco de ellos planea mantenerse activo en los siguientes cinco años.
El Departamento del Trabajo pronostica que no habrá mano de obra suficiente en los Estados Unidos para suplir a los migrantes indocumentados. Aclara que la siembra y cosecha de alimentos; la plantación, cuidado y recolección de frutos secos no puede ser tampoco mecanizada en lo inmediato.
Se reitera en el reporte que para ésta, una de las ocupaciones más extenuantes del mercado laboral, la sola población estadounidense ha probado ser insuficiente de proveer trabajadores capacitados, elegibles o tan siquiera interesados en emplearse.
Menciona que si en 2020 el número de visas H-2A fue de 286 mil 900, para este año 2025 el número ascendió a 320 mil 700.
Si se mantiene la persecución de migrantes indocumentados, advierte el Departamento del Trabajo, el campo estadounidense podría perder a 225 mil trabajadores en los siguientes meses.
La crisis laboral en el campo estadounidense no es cíclica, sino estructural, concluye el Departamento del Trabajo. Por ahuyentar migrantes, empeorará.
