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Ian León, ejemplo de perseverancia ante la Parálisis Cerebral infantil 
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Ian León, ejemplo de perseverancia ante la Parálisis Cerebral infantil 

  • El día se conmemora para sensibilizar a la sociedad sobre la parálisis cerebral y su impacto en la calidad de la vida de las personas que viven con esta condición

Patricia Sánchez

Fotografías: Cortesía

ZACATECAS, ZAC.- “Ya no llore señora, ¿sí sabía que su hijo va a ser un vegetal?, a lo mejor (alcanza) unos dos años de vida porque está muy mal, tiene discapacidad muy severa, no creo que le dure mucho”, esas fueron las palabras de un médico especialista a Mayra Madrid e Ivan Garay sobre su recién nacido con parálisis cerebral.

Hoy, el recién nacido al que no le daban esperanza de vida prolongada y a quien desde su nacimiento los doctores le auguraron fracaso en terapias, está por cumplir 9 años de edad, su nombre es Ian León Garay Madrid.

El pequeño valiente nació a las 34 semanas de gestación; él y su madre fueron dados de alta a las seis horas de concluir el parto: “Él no desarrolló el reflejo de succión, en el momento que me lo pegaba para darle pecho no succionaba, en vez de subir de peso, bajó,  le subió la bilirrubina y dañó toda la parte frontal de su cerebro a los ocho días de nacido”.

Tras realizarle una exanguinotransfusión -que consiste en reemplazar toda su sangre- su discapacidad aumentó a un grado severo, por lo que a los 28 días comenzó a ir al Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) en Guadalupe.

Un año después también empezaron sus visitas a la Asociación Pro Personas con Parálisis Cerebral (APAC), a donde acude hasta hoy día para recibir terapia física, estimulación con cámara multisensorial y educación infantil.

Lucha por la inclusión

Fuerte, sociable, risueño y feliz, así es como su madre describe a León, quien estiman tiene cerca de 3 o 4 años mentalmente y actualmente disfruta de clases de karate en compañía de Bruno Nicolás -su hermano menor de 7 años-, luego de que su madre luchara para que lo incluyeran.

“Le dije (a la maestra) ‘él atiende indicaciones, lo que usted le diga él lo hace, se traslada de rodillas, va a todos lados así, se baja de la cama se sube a la cama, son muchas cosas que hace solo y lo hacen ser independiente’ y ya me dijo ‘déjamelo’, empecé a ponerme a llorar porque qué bueno que le den la oportunidad de incluirlo en la sociedad”.

Para Mayra, abrirle las puertas a las personas con discapacidad es algo urgente, así como dejar de priorizar la diferencia y aceptar que son individuos de la misma sociedad que merecen empatía, respeto y cariño.