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Melchor Ocampo
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Melchor Ocampo

JESÚS DOMÍNGUEZ CARDIEL

 

En la actualidad se escuchan constantemente las palabras “liberal” y “conservadores”, pero esto no es novedoso, pues desde el siglo XIX es que se masificaron estas expresiones para referirse a las facciones que pretendían asirse del gobierno mexicano.

 

Específicamente, entre 1824 y 1876 es que los dos bandos, que la historia oficialista nos ha vendido como enemigos, se confrontaron enérgicamente por sus ideales y si bien es cierto que eran dos propuestas distintas, ambos creían que así lograrían la paz en México.

 

Uno de los principales personajes que son catalogados como liberales es Melchor Ocampo. Él fue un político que nació en 1814 y durante esa primera mitad del siglo XIX las llamadas guerras fratricidas (entre hermanos) asolaron la estabilidad del país.

 

Su carrera estuvo vinculada a la defensa de la causa liberal y durante un exilio que vivió en la ciudad de Nueva Orleans en Estados Unidos conoció a Benito Juárez. Por supuesto, sus formas de ver al país congeniaron y desde ese momento comenzaron un camino juntos.

 

Ocampo al conocer de leyes, tenía habilidades para proponer y defender acciones en favor de su causa, por ello es que formó parte del Congreso Constituyente de 1842 y posteriormente fue gobernador de Michoacán en 1846. 

 

Cuando Juárez obtuvo la presidencia le concedieron la Secretaría de Gobernación, es decir, estuvo muy de cerca a él, lo que le permitió redactar algunas leyes de reforma en 1857.

 

Para el año de 1861 y con la edad de 47 años decidió retirarse y se le concedió por parte de Benito Juárez, sin embargo, la facción contraria lo capturó y en Tepeji del Río lo fusiló un 3 de junio.

 

En este sentido, no podemos considerar que la historia sea cíclica y que lo vivido en días y meses anteriores se repita exactamente, pero sí debemos considerar que hay continuidades analizables para comprender la actualidad de nuestra nación.

 

A manera de precisión, así como ahora, en el siglo XIX había personas que migraban entre las distintas facciones opositoras y contendientes al gobierno y los ataques entre ellos permanecen.

 

Con esto, no quiero normalizar la violencia política, ni ningún otro tipo, sino más bien considerar que después de doscientos años aún faltan situaciones por comprender, y entender que el poder modifica las percepciones, ya que la clase política, en gran medida, se ha enfocado en asirse de puestos sin importar colores.

 

Melchor Ocampo, hasta donde se sabe, siempre fue liberal radical, lo que le llevó a perder la vida, empero fincó bases importantes para la consolidación nacional. Ahora, ¿cuáles serán las propuestas para mejorar la situación del país?; como ciudadanía observemos y revisemos que quien sea que gobierne, busque la mejora de México.