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Sandra y su agonía; desde el 2017 busca a su hermano
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Sandra y su agonía; desde el 2017 busca a su hermano

Lo secuestraron y aunque pagaron el rescate nunca lo volvieron a ver 

La Nota Zacatecas

Fotografía: Cortesía

ZACATECAS, ZAC.- Desde pequeños, Sandra y Martín -cuyos nombres reales omitiremos por razones de seguridad- fueron hermanos muy unidos, eran los más chicos de la familia y, por ende, los más traviesos y consentidos. Ambos crearon una complicidad sin igual.

Los años pasaron y cada uno formó su propia familia, pero siempre cuidaron el uno del otro.

Sin embargo, en abril de 2017 la vida les cambió; Martín fue secuestrado y desde entonces está desaparecido, pero Sandra y sus padres no han parado de buscarlo.

Con nostalgia recuerda las “diabluras” que hacían de niños, así como las sonrisas, regaños y abrazos de su madre para ambos, momentos que sabe no volverán. 

Aunque el regazo de su madre sigue siendo su refugio, ansía que los acurruque a ambos entre sus brazos, como lo hacía antes de que su hermano desapareciera.

 

Se lo llevaron

Ella recuerda que ese lunes, él vestía pantalón de mezclilla azul, calzado deportivo blanco y playera gris.

Caminaba por una colonia popular cuando sujetos desconocidos se lo llevaron.

“Nos pidieron rescate y con sacrificios, juntando aquí y allá lo entregamos”, narró.

Sin embargo, Sandra, con el llanto entrecortado lamenta que eso no hubiera dado buenos resultados.

Desde hace cuatro años no dejan de buscarlo y esperan volver a verlo.

 

No se metía con nadie

Lo recuerda como un hombre que “caminaba medio jorobadillo”.

Además, asegura, es un muchacho muy tranquilo y muy callado: “no ofende ni ofendió a nadie; nunca tuvo qué ver con el crimen organizado y las personas que lo conocen saben que él nunca hizo nada”.

Desde el día que desapareció, Sandra vive un infierno y hay una pregunta que le quema en el alma tanto a ella como a sus padres y hermanos “¿por qué a él?”

 

La esperanza

Al ver que muchos han regresado con sus familias, tras años de permanecer desaparecidos, ella confía que con su hermano pase lo mismo.

Les pide a todos los que conoce que se fijen en las personas que están en las calles “él puede ser uno de ellos, de esos que están por ahí, trastornados pidiendo un taco o ayuda; ayúdenlo a regresar a casa”, suspira.

Fortaleza

De esta situación ella aprende a ser más fuerte cada día, pues no puede permitirse que su madre, su esposo, hermanos o hijos  la vean flaquear, ni tampoco piensa en cejar en la búsqueda de su hermano. 

Reconoce que hay ocasiones en que piensa lo peor, pero se aferra a la esperanza de volverlo a ver con vida, sonreírle, abrazarlo y bromear con él.  

 

La petición

A todos sus conocidos, Sandra les ruega que hagan una oración por el regreso de Martín.

“Un Padre nuestro dedicado a Dios con mucha fe para que ayude a mi hermano a regresar a casa”.

Cifras lamentables

La desaparición de personas aumentó considerablemente desde 2016 a la fecha, representando un 70% del total de los casos durante este periodo en la entidad.

Desde el 15 de marzo de 1965 hasta el 27 de agosto de 2021 un total de 783 personas en la entidad se han reportado como no localizadas, mientras que en calidad de desaparecidos están mil 356.

El término de persona no localizada se refiere a la persona cuya ubicación es desconocida.

Mientras que la persona desaparecida es aquella persona de la cual sus familiares desconocen su paradero y se presume que su ausencia se relaciona con la comisión de un delito.

 

De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (Rnpdno), también en este periodo de tiempo mil 20 personas fueron localizadas con vida y 196 sin vida.

Con información de Patricia Sánchez