Luna Nueva
Una idea calderonista reciclada
Dicen que los políticos y en general la gente maliciosa, le apuesta a la poca memoria de las masas para hacer de las suyas, repitiendo, robando o plagiando fórmulas, estrategias, tácticas y maniobras, algunas veces para sacar provecho y otras para ver si pega lo que en el pasado no pegó.
Tristemente, en México la mayoría de la población tiene o tenemos corta memoria por la prisa con la que vivimos, por las múltiples ocupaciones que realmente tenemos más las que nos inventamos y porque muchos están más preocupados en sobrevivir que en poner atención a lo que hacen nuestros gobernantes.
La elaboración de un Padrón de Usuarios de Telefonía Móvil no es una idea nueva para los mexicanos, ya en 2021 -con Morena en el poder con Andrés Manuel López Obrador gobernando el país-, se intentó hacer uno con el nombre de Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Panaut), impulsado para recopilar datos personales y biométricos (huella, iris) de los usuarios de celulares en México.
Recuerdo que entonces, como ahora, oía comentarios un tanto absurdos de conocidos y de desconocidos en lugares públicos que criticaban la medida y se quejaban de que el Gobierno quería vigilar y controlar a cada habitante del país por medio de su celular.
Muchos sí cumplimos con la disposición, aunque no la mayoría.
Para sorpresa de muchos este padrón fue declarado inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en abril de 2022.
Este tipo de iniciativa para tener control y vigilancia sobre los celulares que se venden en el país han ido y venido -cuando menos los últimos 15 años-, sin éxito.
La idea no es propia de Morena, puesto que el primer intento de controlar la telefonía celular ocurrió en 2009, en la administración del panista Felipe Calderón, cuando se creó el también fallido Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut); este registro se desmanteló en 2012 debido a filtraciones masivas de datos y a la falta de resultados en la reducción de delitos
Este plan no prosperó y en algún lugar quedaron millones de datos en una base que no se sabe quién operó y usó, porque es un hecho que millones de usuarios que sí cumplieron con el registro recibían mensajes de todo tipo de empresas.
Este año, con el argumento de que con este padrón se combatirá el delito -extorsión y fraude principalmente, que están fuera de control- se está creando el Padrón de Telefonía Móvil que implica la vinculación de una línea telefónica con una persona, para lo cual será necesario presentar identificación oficial y CURP.
El proceso inició el 9 de enero y contempla que todas las líneas telefónicas móviles deben estar asociadas a una persona física o moral, pero aunque se garantiza que la información será resguardada por las empresas de telefonía celular, ya «saltó» el primer escándalo con la filtración de datos personales de una compañía de celulares.
En todos los intentos de crear un padrón de usuarios de teléfonos móviles uno de los argumentos principales ha sido controlar su uso para saber quién está detrás de una línea en caso de cometerse fraudes, extorsiones u otros delitos, es pues la forma que el actual gobierno dice que los frenará.
El no tan innovador plan, no resultó en el pasado, ¿qué hará que esta vez sí funcione? ¿De verdad nuestros datos estarán bajo buen resguardo? ¿Tenemos garantía de que no se usarán para molestas propagandas comerciales y políticas? No perdamos de vista que el próximo año es electoral.
Decir que el gobierno nos quiere tener vigilados con el registro de nuestro teléfono, resulta un tanto risible, pues aunque es verdad que tendrá nuestros datos, no es la única fuente para «rastrearnos», la misma CURP tiene todos nuestros datos y en cada trámite oficial o comercial que hacemos proporcionamos información delicada -nombre, correo electrónico, domicilio, número de teléfono, sistema de seguridad social, ocupación, etc…), en la elaboración, pago y seguimiento de la nómina y asuntos que tienen que ver con temas hacendarios y ni qué decir de las redes sociales.
A menos que uno sea de especial interés para el gobierno, no creo que vaya a haber alguien monitoreando nuestras llamadas y mensajes 24/7… no.
Lo que sí es verdad es que así como hay personas que no están de acuerdo con la medida, otro tanto sí lo está al considerar «que es por seguridad» y con la amenaza de que la línea será deshabilitada a partir del 1 de julio de 2026, si no está registrada hasta que se haga el trámite, millones llevarán a cabo la vinculación.
Y así, poco a poco se irá normalizando el registro de datos y la vigilancia centralizada con la aprobación implícita de la población.
Al reciclar este programa, el Gobierno de México acepta tácitamente que no todo en los gobiernos anteriores a la 4T fue malo y se le presenta una buena oportunidad para demostrar que hará las cosas mejor, por el bien del país y los mexicanos.
