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Dr. Sonrisas no baja la guardia pese a pandemia y falta de medicamentos
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Dr. Sonrisas no baja la guardia pese a pandemia y falta de medicamentos

  • La asociación ayuda a niños y adolescentes con cáncer, parálisis cerebral y otras enfermedades

 

PATRICIA SÁNCHEZ 

FOTOS: CORTESÍA

ZACATECAS, ZAC.- Vladimir Castañón Rivas nació con sordera súbita, es decir, con una pérdida rápida e inexplicable de la audición. Cuando tenía 1 año 8 meses de edad se sometió a una operación de implantes que costó más de 28 mil dólares (más de 575 mil pesos).

Su madre, Janeth Orozo, compartió que -tras la cirugía- lo primero que escuchó el pequeño fueron algunas canciones y la voz de sus familiares. Sin embargo, con la felicidad de su recuperación vino un gasto de 18 mil pesos anuales para el seguro de sus implantes.

“A veces por cuestiones económicas se nos dificulta mucho el ‘quiero conocer a tal lado’, en este caso hasta una visita al circo porque de todos modos que si las palomitas, la entrada, mejor eso lo usamos para pagar la garantía de los implantes”, detalló.

En este panorama, en agosto de 2018, Valdimir y su familia conocieron a la asociación Dr. Sonrisas, la cual no dudó en cumplir el sueño más sentido del pequeño: conocer a Los Pitutos, una agrupación de payasos originaria de Argentina.

“Me decía mi niño ‘ma, yo quiero conocer a Los Pitutos’ y yo decía ‘¿de dónde los agarro?’, hasta que un amigo de hace muchos años nos dijo que me acercara a la fundación y les contara el sueño de mi hijo”.

Según relata Janeth, la ayuda de esta asociación es “como un regalo caído del cielo”, sobre todo luego de los gastos de los implantes, que vinieron con un seguro de 18 mil pesos, además de los viajes a León, a Tepic o a Ciudad de México a consulta médica.

“Para mí es un agradecimiento enorme porque lo ayudan mucho a uno anímicamente, por temas de salud y económicos siempre estamos distraídos, por ejemplo, hay que pagar el seguro de vida del implante por si se lo roban o los pierde, eso me protege, pero al año son 18 mil pesos, ya se viene febrero que es pagar el seguro”.

El apoyo de los padrinos, a través de Dr. Sonrisas, ha permitido que tanto Vladimir -que el pasado 31 de diciembre cumplió 15 años- como su hermana menor de 7 años tengan obsequios durante la época navideña.

Desde 2017 la asociación Dr. Sonrisas procura a niños y adolescentes con enfermedades que ponen en riesgo su vida; actualmente en Zacatecas son cerca de 50 voluntarios y 50 padrinos.

Los voluntarios se encargan de apoyar en las actividades y programas de la Asociación Civil, mientras que los padrinos eligen a un pequeño para ayudarlo con sus estudios, necesidades varias y sus sueños.

“Incluso los voluntarios y los padrinos son gente con un corazón hermoso que llegan a ser parte de uno; pese a las dificultades económicas que hemos tenido, en Dr. Sonrisas nos han ayudado mucho”, aseguró Janeth.

 

Ayudan como Dios les “da a entender”

Dr. Sonrisas ha logrado cumplir los sueños de cientos de niños, que iban desde conocer el mar, convivir con su futbolista favorito, acudir a un partido de futbol o ir a Disneylandia.

“Hay asociaciones hermanas que se van más al aspecto técnico, nosotros nos vamos más al aspecto anímico, nuestros programas integrales nos llevan a que conozcamos al niño, qué le gusta tanto a él como a la familia”, relató Karina Macías, presidenta de la asociación en Zacatecas.

También están aquellos sueños que son “más fáciles de cumplir” y que resaltan la importancia de nunca tomar nada por sentado, ya que -según cuenta la presidenta- van desde tener un pastel de chocolate para ellos mismos o ir por primera vez al cine.

La asociación trabaja, sobre todo, con niños de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) y la Asociación Pro Personas con Parálisis Cerebral (APAC). Antes de la pandemia, cuando las visitas a hospitales eran permitidas, los voluntarios acudían a realizar tardes de SPA, cine en el hospital, obras de teatro o talleres de pintura con los niños.

Otro de los programas de mayor resultado en la entidad es Sonrisas SOS, que permite llevar alimento, tanto a los menores como a sus familias, a través de convenios con diversos restaurantes o con comida preparada por los propios voluntarios.

“Los niños llevan su tratamiento psicológico en el hospital, pero a veces los familiares quedan fuera, lo que hacemos es que gracias a Dios en Zacatecas tenemos muchas psicólogas y tanatólogos que nos ayudan a darle el extra de apoyo a la familia para hacerles este acompañamiento”, añadió.

A través de donaciones, también se busca brindar prótesis o ayudar con los estudios médicos que se deben de realizar a los pacientes. “Ahorita la situación es muy difícil, los medicamentos muy costosos no los cubre el seguro, tenemos que buscar fuera de y como Dios nos da a entender; a veces hemos mandado pedir los medicamentos al extranjero porque aquí en México no hay”.

 

Lo más soñado

Dentro de los sueños más sonados últimamente se encuentra el de niños que han querido ser policías -de diversos órdenes- o militares.

Actualmente está en construcción el parque Ímayina en el estado de Morelos que está a un 80% de completarse. “Se pondrá en funciones para que los niños de todo el país puedan acudir durante una semana con su familia, tiene sus habitaciones temáticas, todo está adaptado a niños con silla de ruedas, a niños con prótesis, incluso estará el servicio médico para quien lo necesite”, dijo Macías.

Durante el pasado diciembre, más de 150 regalos fueron entregados por padrinos a menores con diversas enfermedades; cada menor hizo una cartita con tres opciones de regalo, la mayoría pidió barbies, peluches o carritos.