“No juzgues un libro por su portada”
En la mira
Alfredo Salazar de Santiago
En el marco del Día Internacional de la Educación, celebrada año con año los días 24 de enero, es importante considerar los retos y perspectivas que se visualizan respecto a la educación en el nivel superior.
Es del conocimiento público que la educación representa uno de los derechos humanos universales y cuando se habla de la educación superior, esta representa el eslabón que vincula los conocimientos aprendidos en el aula y cómo se lleva esta a la práctica en la sociedad.
Los tiempos actuales establecen retos que marcan la pauta a las instituciones de educación superior a considerar la necesidad de una transformación permanente y sobre todo, que dichos cambios requieren también la participación no sólo en el sentido unidireccional de las tendencias políticas, económicas y sociales, sino también retomar la perspectiva que los estudiantes tienen en torno a sus necesidades propias del momento histórico que viven.
Con respecto a este punto, se observa que se requieren profesionales con un perfil y una visión global; profesionistas que comprendan que los entornos laborales son cambiantes y que se deben adaptar a estos vertiginosos cambios que se viven día a día en un mundo con una competitividad permanente.
Por lo tanto, los estudiantes deben tener como objetivo de vida, a partir del ingreso y durante su permanencia dentro de su formación profesional, el mantener una actitud proactiva y las ganas permanentes de aprender, no sólo para la educación formal durante su estancia en la universidad, sino que debe continuar a lo largo de la vida.
De esta manera, la currícula y los planes y programas de estudio en las universidades deben tener como misión y visión, no sólo aquellos conocimientos que los jóvenes deberán tener presentes para su práctica profesional en los próximos 10 años, sino también conocer la perspectiva de lo que éstos jóvenes quieren ser dentro de los próximos 10 años.
Por lo tanto, en los perfiles de egreso de los universitarios se deben impulsar competencias para contar con una amplia capacidad de adaptación para trabajar en proyectos con diversos objetivos, mantener una actitud y curiosidad por siempre aprender y mostrar una capacidad de trabajar en equipo y ser capaces de compaginar los valores personales con los de las organizaciones sociales donde se insertarán laboralmente.
Es meritorio mencionar que la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), preocupada por la educación de los jóvenes zacatecanos, se adelantó a estos requerimientos que actualmente se exigen a la educación superior y afortunadamente contempla, dentro del Modelo Académico UAZ Siglo XXI, un enfoque en la formación de profesionales con un perfil polivalente, ya que se les brindan conocimientos para desempeñarse en diversos ámbitos y sobre todo una formación integral que los acompaña durante toda su trayectoria escolar; brindándoles competencias para aprender a adaptarse, aprender a convivir, aprender a aprender y aprender a emprender.
Estos valores permiten blindar a los jóvenes zacatecanos que eligen cursar alguna carrera dentro de la UAZ a tener en cierta manera, un futuro laboral asegurado. Al tiempo.

