El horno no está para bollos
En la mira
Alfredo Salazar de Santiago
A pesar de los grandes estragos que ha traído consigo la Covid-19 en todos los niveles, al parecer, no hemos logrado tener un aprendizaje significativo como sociedad en su conjunto para poder manejarlo y actuar con responsabilidad para evitar que el número de contagios volviera a repuntar. Lo decimos desde el punto de vista de las cifras oficiales y las “no oficiales” que se reportan día a día o que escuchamos de manera directa a nuestro alrededor, redes sociales y demás espacios de convivencia social donde nos encontremos.
El tema de Covid-19 es un aspecto que quisieramos dejar en el olvido y darle vuelta a la página para seguir con nuestra “rutinaria vida”, sin que efectivamente hayamos comprendido que mientras no actuemos de manera personal con responsabilidad “cuidándonos para cuidar a los demás”, sus consecuencias no vamos a dejar de verlas y más ante un discurso de nuestras autoridades en materia de salud y gubernamentales donde desde el principio, no ha sido el más adecuado, siempre minimizando toda la verdadera gravedad de lo que podría representar la enfermedad, sin que sepamos efectivamente si se trataba de desconocimiento, incapacidad o por enagenación hacia un personaje que en sus decisiones o declaraciones, no siempre han sido las “más adecuadas” y que como país, alcanzamos el “honroso primer lugar mundial” del mayor número de decesos en personal de salud y que a la fecha, no hemos conocido el análisis de parte de nuestras autoridades acerca de saber “donde estuvo el error” o qué fue lo que sucedió, siendo que el personal de salud, fue la primera fuerza que le entró con todo su esfuerzo, conocimiento y entereza, a enfrentar la pandemia, a pesar de las carencias y limitaciones que se tenían y que precisamente, por un manejo inadecuado en la toma de decisiones de las políticas de salud, muchos de ellos, “se quedaron en el camino”.
En varios estados del país, y ante el aumento en la cantidad de contagios, han dado “un paso atrás” y han vuelto a imponer el uso obligatorio de cubrebocas en espacios cerrados donde la ventilación esté limitada, así como en los espacios abiertos donde se desarrollen eventos masivos de carácter deportivo, cultural, político, religioso o artístico, tal como lo indicó la Organización Mundial de la Salud desde hace más de dos años.
En Zacatecas, al parecer, no se conoce de manera certera qué es lo que tendremos que hacer o qué medidas seguiremos como sociedad en su conjunto, o si nos dejamos llevar por lo que los medios de comunicación local, nacional o internacional nos marcan la pauta. Hoy en día podemos ver que el uso de medidas preventivas totalmente se ha relajado o incluso olvidado, ya no hay ese sentido de responsabilidad social y la actitud solidaria de cuidarnos, o será que la opinión de la gente sea que ya no sabe de quien cuidarse más, si de la ola de contagios por Covid-19 o por la inseguridad que también preocupa y debe ocuparnos. Al tiempo.

