Tradición, sabor y esencia zacatecana en un helado
- El Nilo es una marca zacatecana conocida por sus nieves de vainilla con mermelada de fresa o cajeta de membrillo. Con los años ha ganado el popular sobrenombre de “pito de perro”
TEXTO Y FOTOS: PATRICIA SÁNCHEZ
ZACATECAS, ZAC.- Fue en 1940 cuando el ya fallecido Pedro Núñez Arevalo inició su negocio de nieves El Nilo; se inspiró en la forma de las torres de la catedral zacatecana para crear el postre 100% artesanal con sabor a vainilla que en la punta lleva mermelada de fresa o cajeta de membrillo.
Pese a que inició vendiendolo en Jerez de García Salinas, duró pocos meses y decidió continuar en la capital zacatecana, donde hace 80 años costaba sólo 20 centavos; a la fecha, cada helado está a 15 pesos.
El nieto más grande de don Pedro, Ramiro González Núñez, es el encargado actual del negocio ubicado en el Centro Histórico donde ofrece otros tipos de helado, pero también tiene dos carritos para vender el tradicional en la Plaza de Armas y en el Portal de Rosales.
“Yo soy el nieto mayor y le he seguido, casi todos en mi familia tienen estudios, a mí desde chiquito me gustó el negocio de la nieve, yo tengo aproximadamente 30 años de estar trabajando en esto”, explicó.

Receta original
Elaborado con leche bronca, canela, vainilla y otros ingredientes secretos, el postre zacatecano ha trascendido los límites del estado al ser invitados en el Festival de la Vida y la Muerte en Xcaret (Quintana Roo) en la edición 2018.
“Fue una cosa placentera, todos los asistentes quedaron maravillados con la nieve El Nilo, hubo incluso zacatecanos que nos buscaron allá, quienes no creían que de verdad la nieve fuera a llegar hasta allá”, relató.
La única petición que hizo González Núñez al acudir a Xcaret fue que únicamente él preparara el postre, ya que —reitera— el procedimiento y la lista de ingredientes son un secreto de la familia; su abuelo aprendió y adaptó la receta de unos conocidos originarios de Torreón.
Crisis por la pandemia
En el centro de la pandemia por Covid-19, de vender 50 nieves diarias, el negocio disminuyó sus ventas a 20. “La gente dejó de consumir, no sé si por la pandemia, pero ahorita los negocios grandes o de cadena nos están quitando la venta”, lamentó.
Ramiro González explicó que sus vendedores ambulantes se llevan el 30% de la ganancia, por lo que se han visto afectados severamente en el último año. En este sentido, pidió a los zacatecanos consumir productos locales y ayudar a los negocios de la capital.
“Entre semana está muy solo, no nos compran mucho los locales; sin embargo, los fines de semana es cuando nos alivianamos porque los turistas son quienes nos consumen, yo no entiendo por qué la propia gente de aquí no nos consume”, añadió.
El negocio se ubica en la calle Segunda de Matamoros frente a la emblemática Fuente de Los Conquistadores, donde abren los 365 días del año con la esperanza de generar más ventas en días festivos o de descanso.

