Feria del libro
Jesús Domínguez Cardiel
Totalmente un acierto haber realizado una feria del libro como la que se celebró en días anteriores, ¿por qué?, por varias razones.
En primer lugar, porque ya habían pasado algunos años desde la última ocasión que fue organizada en el formato de esta edición, pues debido a la pandemia no fue posible realizarla en formato presencial. También fue un acierto el programa, ya que realiza una combinación entre la experiencia y la juventud impetuosa que se abre paso en el mundo de Erató, Urania, Melpómene y por supuesto de Clío.
Nombres de escritoras, escritores, investigadores e investigadoras zacatecanas dan cuenta de que las obras, ya sea de la literatura, la historia y otros tipos de letras, son parte fundamental de la vida humana, ya que sin ellas, no sería comprensible el mundo ni los mundos existentes en la fantasía, imaginación y creatividad de los autores. De igual manera, la ciencia seria, profunda y exhaustiva que se realiza en la investigación social y humanística, pues la historia está presente en sus dos formas, en otras palabras, se evidencia la historia (story – no científica y la history – científica).
Otro hecho a destacar del evento es la participación de las editoriales que engalanaron con su presencia a la Plaza de Armas, y es que, en la capital zacatecana es complejo encontrar algunos textos. Entre las destacadas de carácter nacional son: El Colegio de México, Fondo de Cultura Económica, Alas y Raíces y treinta o más, sin embargo, también hay otras más de índole local que sin duda no podrían faltar, por ejemplo: la Universidad, el propio Instituto de Cultura de Zacatecas, entre otras; además de las librerías de libros antiguos.
Asimismo, después de algunos recorridos es para destacar que no se enfocó en un solo grupo de edad, sino que hubo libros específicos para infantes desde los más pequeños, pasando por la edad preescolar, por quien ya sabe leer y por quien desea convertirse en un lector asiduo. Resalta que el libro ha evolucionado y precisamente en este grupo de lectores, había ejemplares con características digitales, tales como aplicaciones telefónicas que los hacen interactivos.
También se pueden observar elementos lúdicos que sin duda colaboran en la construcción de una sociedad lectora, crítica y perceptiva del arte escrito, visual o interactivo, pues se apreciaron rompecabezas de diferentes tipos, dioramas, libros de relajación, y muchas más; incluso los ya conocidos manuales y ejemplares de apoyo al estudiante, es decir, desafíos matemáticos y de lógica, además de especificidades, como para la medicina.
En suma, este tipo de eventos son parte fundamental en la construcción de una sociedad que se acerque al mundo literario y científico, pues fue posible encontrar obras de todas las asignaturas escolares y profesiones, además de fortalecer el tejido social acercando la cultura a quien deseara asistir. Finalmente resaltó la participación de instituciones como el Centro de Actualización del Magisterio, Zacatecas, la Crónica Municipal de Guadalupe, La Universidad Autónoma de Zacatecas y de algunos colectivos de difusión y rescate de la cultura,
¡Enhorabuena al Instituto de Cultura de Zacatecas y al equipo organizador y ejecutor!

