Pero diiiiicen…
Mitad de semana, esto de llegar a miércoles sí me gusta y con vuelo de quincena más. Oigan, ayer de plano se soltó el diablo, fue un día feo, ojalá pronto se pueda sentir un clima distinto en nuestro Zacatecas, anda una hasta con dolor de panza por lo que se lee, se escucha y se cuenta. Ejemplo lo que me diiiiicen le tocó vivir al propio gobernador en la gira que hizo a la Ciudad de México y donde hasta foto se tomó con el director general del IMSS.
Resulta que mientras estaban en la chorcha el gober David Monreal y Zoé Robledo sobre las broncas que tiene la salud en Zacatecas, de los usuarios del instituto y sus corajes por la falta de medicamentos, atención y retraso en las consultas, y de pilón las deudas y amenaza de embargos de cuentas realizados que tienen en jaque a nuestros municipios, me diiiiicen que la mala noticia les alcanzó.
Apenas estaban comenzando con la asamblea general ordinaria del Seguro Social y ándele que suenan las llamadas y los Whatsapp: La delincuencia desbordada –que rebasa la percepción– alcanzaba y arrebataba la vida a un empleado de esa institución. Diiiiicen que trabajadores fueron perseguidos y agredidos, y desgraciadamente uno de ellos perdió la vida. El pánico se apoderó de la zona metropolitana del lado de Guadalupe y la conmoción de quienes laboraban junto al tesorero de la delegación del IMSS en nuestra entidad, que por desgracia murió.
Pero ahí no paró la cosa. Me diiiiicen que desde el municipio de Jerez las malas noticias, los videos y el miedo se desbordaron. Fue, desde la madrugada, un día difícil. A tal grado que se pidió a madres y padres de familia que acudieran a recoger a las bendiciones a las escuelas, porque aquello estaba descontrolado. Triste lo que pasa en ese Pueblo Mágico y que viven las, los y les jerezanos. De por sí, ya andan batallando mucho con tener de alcalde al doctor Humberto Salazar y el desorden de administración que tiene y ahora esto, sea por Dios.
Imagínense estas crisis sociales y que el cabildo municipal no apruebe a Hugo Ramírez para formalizarlo como secretario de Gobierno, es el colmo. Diiiiicen que ya no se sabe si están pensando en aplicarle la misma dosis que a Marco Vargas y Pablo Torres, pues a solicitud de la síndico municipal, nomás votaron dejarlo a prueba por seis meses, ni cómo ayudar caray.
Otro que sigue sin ayudarse es el alcalde de Guadalupe; ahora el reclamo no fueron los baches, el desorden en la recolección de basura o la falta de pago; el tema –me diiiiicen– ahora fue la queja por el acoso y robo en la colonia Arboledas. Son ya muchas personas las que han presentado la denuncia por estos hechos y nadie les hace caso. Ya es imposible transitar caminando por la zona sin el temor a ser agredidos; principalmente las jovencitas que diariamente acuden a su escuela, su trabajo o nomás por el hecho de regresar a casa.
Urge que Julio César Chávez y sus juncionarios le pongan atención a este tema que de plano ya rebasó la paciencia de quienes viven en esta colonia y que de no tomar cartas en el asunto pueda terminar –por falta de vigilancia– en tragedia ¡aguas, presidente!
Ya para irnos y como andamos en el agua, déjenme les platico que diiiiicen usuarios de la alberca olímpica de Zacatecas, que las autoridades deportivas andan aplicadas y del formato jacuzzi romántico que tenían por falta de luz, ahora parece que andan nadando bajo el sol por tanta luminosidad que genera la iluminación que colocaron, ya hasta pa un beso se le batalla oigan.
Qué bueno que dentro de tanta queja pa las, los y les funcionarios de la “Nueva Gobernanza”, al menos uno ande saliendo bueno, palomita entonces para el director del Incufidez y el responsable de las albercas, Pedro Puente, diiiiicen que no le hace que hayan ya cancelado el amor ji, ji.
Y como ya saben que les quiero, mejor me despido, hasta aquí le dejamos, ya mañana será otro día. Total que ustedes ya saben que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

