• sábado, 25 de abril de 2026
  • Máx. 26°C / Mín. 12°C | Dólar hoy 17.32 pesos Banxico
Solidaridad
Compartir en redes sociales

Solidaridad

CARLOS PEÑA BADILLO

 

Estamos frente a tiempos muy complejos; las crisis que enfrentamos hoy en día como sociedad no son menores. Hemos visto cómo la inseguridad no sólo se mantiene, crece todos los días ante la falta de estrategia que existe desde lo nacional y que, sin duda, nos alcanza en lo local, como lo padecemos diariamente. La severa adversidad financiera que nos perjudica de sobremanera es una constante; no hay dinero que alcance para atender las permanentes necesidades de alimentación, movilidad, educación, servicios, vestido y todo aquello que implica un gasto. Y finalmente la aguda falta de valores que como sociedad nos ha llevado a conflictuar, ignorar y ser insensibles entre ciudadanas y ciudadanos; súmele la polarización constante que se fomenta diariamente desde Palacio Nacional que nos lleva a consolidar la división social que ha resultado conveniente para el régimen que hoy gobierna este país, pero desafortunada para las, los y les mexicanos.

 

Este diagnóstico en lo general y muy sintetizado en lo particular, me lleva a compartirles las siguientes reflexiones, en cuanto a un tema específico. 

 

La situación que en este momento se vive por parte del personal de salud, que de nueva cuenta está siendo víctima de la falta de sensibilidad del doctor Uswaldo Pinedo; de la ya ridícula justificación que todo es culpa del pasado y de la constante de competir, lejos de complementarse, con el sindicato y sus autoridades. La realidad es que hay un desabasto de medicamentos, de herramientas necesarias para que se puedan prestar los servicios mínimos indispensables en hospitales y oficinas administrativas, las acusaciones irresponsables y temerarias, y por si algo faltara… la insensibilidad para tratar el tema por parte de la Nueva Gobernanza ni el secretario General de Gobierno ni el propio gobernador han dado una postura sobre el caso, mucho menos una posible solución. 

 

Norma Castorena es una líder sindical con alta sensibilidad política; sabe hacer equipo y ser facilitadora para que las cosas sucedan, máxime si de la relación con el estado se trata. Sin embargo, hoy está ante la inminente necesidad de no permitir que se siga con maltrato, falta de respaldo e inversión para con sus agremiados. El desdén y capricho constante desde la Secretaría de Salud y de pasada por la Nueva Gobernanza, parece que busca polarizar y politizar sus causas desde el Ejecutivo. Así no pueden resolverse los conflictos, así no llevarán por buen rumbo la relación con quienes todos los días atienden una de las demandas y necesidades más importantes de las, los y les zacatecanos, su atención médica y hospitalaria.

 

Por ello, resulta necesario expresar la absoluta solidaridad con las, los y les médicos, enfermeras, personal administrativo, todo el recurso humano que se vieron en la imperiosa necesidad de paralizar los hospitales generales de Fresnillo y Zacatecas. Fue, seguro estoy, una decisión complicada. Pero la única salida para poder hacer valer sus derechos, pues cuando la obstinación es mayor a la razón, son pocas las alternativas que se tienen para ser escuchados. Esperemos que pronto exista no sólo voluntad política para resolver, sino también visión clara para construir una condición de coordinación entre el sindicato y el Gobierno del Estado. Porque sí, adivinamos, quienes más pueden perder por cerrazones como esta, somos los de siempre: la ciudadanía.