Pero diiiiicen…
Mitad de semana, miércoles y contando. Es hora de sentir el “ahí la llevamos y ya casi salimos”. Pero hay mucha tarea por hacer, así que no desperdiciemos tiempo y pongámonos a trabajar; si un sexenio vuela por eterno que parezca, imaginen nomás lo que dura un día. Veinticuatro horas y ya van avanzando, así que a darle que es mole de olla.
Oigan y quien no le dio, pero tiempo a los medios de comunicación fue la corcholata tabasqueña. Resulta que nos citaron a mis amiguis y compañeres periodistas y reporteres a las 10:45 de la mañana a una rueda de prensa que daría el exsecretario de Gobernación. Diiiiicen que quizás porque venía con los bochornos de la edad, los calores de Puerto Vallarta o la falta de convocatoria a su evento, pero dejó cual novie de rancho, vestides y alborotades, a quienes se habían acreditado para escuchar su “lenta” postura cuando llegara al hotel donde lo estaban esperando. Cosa que no pasó.
Lo que me diiiiicen sí pasó, es que llegó como a las 12:20 del mediodía hasta la Plaza de Armas, el hiperactivo Adán Augusto López. Ahí estaban ya esperándolo las, los y les poques acarreades que pudieron juntar. Coordinados por el senador José Narro, el multipartidista Kike Rayas y hasta el “encandilado” Heladio Verver, acompañaron a López Hernández hasta el templete; no sin antes sortear de manera muy atropellada a los representantes de medios que lo habían esperado por horas y que lo confrontaron para exigirle la conferencia que, por cierto, nunca dio.
Una vez sorteado el problema provocado y soportar los reclamos de la gente que llevaba una asoleada ofensiva con esta calorts y sol intenso, llegó don corcholato hasta el templete preparado y con gallo rodailo en mano se aventó un mensaje que sonó más apurado por concluir, que por comprometerse. Y es que diiiiicen que aquí en Zacatecas poco podía ofrecer, pues aún no era “la corcholata impuntual” y ya nos debía.
¿Se acuerdan que vino y ofreció en aquella visita a la Legislatura del estado, apoyar a las, los y les pensionados con su aguinaldo y nada?,¿ que resolvería el llevado y traído problema de la nómina magisterial y nada?, ¿que la federación apoyaría con todo al gobernador David Monreal para resolver de tajo el problema de inseguridad como también lo había ofrecido el presidente López Obrador y nada? Por eso diiiiicen que “hola y adiós”… Aquí esa aspiración lejos de sumar, resta.
No son poques quienes diiiiicen que el que pior se vio en esta visita, además del propio “ahora es Adán” fue el forzado candidato por la coalición Va por Zacatecas a la alcaldía de la capital en 2021. El doctor Verver apareció primero en una foto con Enrique Bernaldez tratando de cubrir su rostro con una revista de cuando trabajó en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Hasta pena le dio a él mismo aparecer ahí y es que en lugar de esperar una suma o bienvenida más digna, lo echaron en el montón de los siervos del “conde tabasqueño”. Luego se vio todo apachurrado en en la bola que quería salir en la foto y al final ni su lugar le dieron en ese evento que resultó trocho y mal hecho. Sea por Dios.
Oigan, antes de irnos déjenme les platico que me cuentan mis amiguis empresaries de Zacatecas y Guadalupe que siguen modo alterades porque siguen los cobros excesivos e inventados para entregar “dictámenes de protección civil” en coordinación con la Secretaría de Economía y al parecer gente desde los municipios. Tienen una lista de más requisitos que los que se solicitan para una consulta en el IMSS. Pero diiiiicen ahí no está lo peor, lo más grave es el cobro, está desproporcionado y ofensivo. Están viendo la crisis y no ven, ¡groseres!
Quizás por esto y mucho más es que en el sector empresarial tienen al “rey del vapor” calificado como el peor secretario de Economía de los últimos tiempos. Bueno, ya hasta en el periódico de mis compis de El Universal lo sacaron; en la columna de Kiosco pusieron como lazo de cochino a Rodrigo Castañeda, les digo que con esas ayudas…
Mejor ya con esta me despido. Eso sí, ustedes ya saben y que no se les olvide que aquí todo lo que salga, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

