Pero diiiiiicen…
Aquí vamos a dar la pelea de nuevo; lunes y comenzamos semana. Vamos con la ilusión de que para la quincena falte menos y lo que queda de dinerillo rinda más. Por eso mejor yo prefiero pensar en los chismitos que en tanta cosa que sigue pasando en este mundo raro. Y es que como pasan cosas oigan, luego hasta me susto con tanto. Dejen les cuento….
Resulta que anduvo modo corcholata en Zacatecas el paisano Ricardo Monreal. Diiiiicen que anduvo en la capital, Fresnillo, Jerez y algunos otros puntos circunvecinos. Tanto en nuestro estado como en otros puntos del país. En discursos, entrevistas y pláticas ha manejado la versión de que él resolverá el problema de inseguridad y los graves líos en los que anda el México real.
Eso ha provocado que hasta mi comadre Adela Micha en público y privado, opositores políticos o hasta sus “compis” corcholates digan “pues que comience con esos consejos con su hermano David Monreal”. Y es que sí se pasa, diiiiicen que el buen juez por su casa empieza y más si se trata de la familia. Que le aconseje, le de estrategias, le consiga el apoyo o le diga cómo, porque Zacatecas –tristemente– sigue siendo el último lugar en todo y el ejemplo de lo que no se debe hacer o debe pasar cuando se es gobierno oigan.
Eso no le ha gustado mucho al senador con licencia, tanto que se aventó la dominguera: “A mí que me juzguen por mi gobierno no por el de mi hermano”. ¡Qué cosas no! Diiiiicen que no han sido pocas, pocos y poques quienes le aseguran que “de eso no tenga duda”. El problema es que fue él mismo quien visitó una y otra vez el estado para promover a al gober Monreal como el mejor de la familia, como la mejor opción para gobernar Zacatecas y como quien debía ser la opción para conducir las riendas desde el Poder Ejecutivo.
Diiiiicen que el reclamo es pues, más por andar de promotor que de su gestión como gobernador. Y saben qué, hasta los propios de Morena lo confirman. Sí se pasó en vender “pan frío”.
Por cierto, si anda buscando venderse como corcholato zacatecano, alguien debe decirle que le urge cambiar de estrategia y además de compañías; resulta que, en el Pueblo Mágico de Jerecito, su brazo derecho fue la ausente Soledad Luévano, quien lejos de sumar, resta. En ese municipio diiiiicen no se paraba desde hace casi cinco años y ahora no pasó ni una semana y ya estuvo al menos dos días.
Una fue la audiencia pública que intentó hacer en donde, diiiiicen, no llegó ni el alcalde Humberto Salazar a saludarla y la otra, para estorbarle hasta en las fotos a su líder, mentor y guía Monreal Ávila.
Por cierto, ya que andamos en la zona del Senado, dejen les platico que diiiiicen que quien ya se autodestapó como que quiere repetir el espacio es José Narro. Dijo que quiere y merece, que hay una deuda con Zacatecas. Obvio como Monris no dijo que quien “debe” es el gobierno y proyecto morenista del que ambos son parte, pero como ahora son tiempos de campaña, la culpa es del de atrás ¿no? Aseguró el tamaulipeco que va en fórmula con Adán Augusto y escondido dejó, que si el tabasqueño la libra, él tiene boleto asegurado.
Eso mismo pasará el día que venga la Sheinbaum. Ulises Mejía buscará bajo cualquier circunstancia que lo deje destapado como su carta si ella es la ungida por el pueblo sabio, que representa su jefe AMLO. Diiiiicen que por lo pronto mientras viene, el exalcalde de la Joya de la Corona anda organizando festivales de lo que sea para hacer sentir su proyecto y su corcholata.
Antes de despedirnos, dejen les cuento que esta semana termina el periodo en la Legislatura, vamos a ver cómo cierran sus sesiones. Si salen temas que resuelvan o que enreden, eso sí, lo que diiiiicen es que el personal del Congreso es el más feliz y no por las vacaciones, sino porque no verán por buen rato a sus jefes. Les digo.
Ya nos vamos oigan, eso sí, ustedes ya saben y que no se les olvide que aquí todo lo que salga, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

