«Un brindis de protesta para las ciudades de la felicidad»
Carlos Saucedo Medrano
curromedrano05@gmail.com
El norte de España es el centro de atención taurina con las fiestas de San Fermín. La Feria del Toro acoge a miles de visitantes que se dan cita desde todos los rincones del planeta para correr los famosos encierros: mexicanos, alemanes, chinos, suecos, norteamericanos y de más países hacen de Pamplona un crisol multicultural que vibra alrededor de la fiesta brava.
Por la mañana se sueltan los toros desde los corrales de Santo Domingo para llegar en un vibrante y accidentado recorrido hasta la Plaza de Toros de Pamplona, misma en la que serán lidiados por la tarde. Esto nunca debe de olvidarse, porque pareciera que el encierro se aísla por sí mismo y el ritual de la corrida perdiera importancia. Que nunca se olvide que la corrida de la tarde da razón de ser al encierro de la mañana.
Justo en Pamplona se presentó Isaac Fonseca como matador de toros. El año pasado triunfó como novillero y eso le valió para repetir en este 2023, pero ahora como parte desde el escalafón mayor. Fue el domingo 9 de julio cuando el michoacano cortó dos orejas y se convirtió en el primer torero que abría la puerta grande en el ciclo. Fonseca cayó de pie en Pamplona y este triunfo resonó fuerte del otro lado del charco.
Antes de su faena al sexto de la tarde, el oriundo de la antigua Valladolid pidió los micrófonos para mandar un contundente mensaje a todos los que -sobrados de tiempo- han atentado contra la fiesta brava en nuestro país a base de amparos. Fonseca les pidió que respetaran al toreo, que dejaran trabajar a los que dignamente viven de esta tradición y que él se estaba partiendo la madre por ser alguien en esto. Ese brindis llevó destinatario y nos recuerda una nota que circuló en algunos diarios del estado relacionada a la feria taurina de Zacatecas en lo que se espera sea su edición de este año.
La gacetilla anunciaba que en caso de presentarse el serial taurino, se va a proceder de la misma manera del año pasado en torno a la presentación de amparos para evitar la realización del mismo. Y es que –no lo olvidemos- el medio ambiente es más sano desde que se evitaron las corridas en el 2022. El sarcasmo nos permite suponer que no tuvimos una ola de calor tan intensa en días pasados y que vivimos en una auténtica ciudad de la felicidad.
Ojalá el brindis de Isaac remueva la cerilla de los oídos de quienes llevarán el empresariado este año, porque a tiempo estamos de generar un blindaje eficiente antes de que el garlito sea llevado a cabo.

