Una pequeña gira de folclor
JESÚS DOMÍNGUEZ CARDIEL
En el año de 2015 una casualidad me unió al Centro de Actualización del Magisterio en Zacatecas y comencé a laborar en dicha institución.
Al integrarme a la plantilla docente una de las indicaciones fue iniciar con un grupo de danza folclórica, pues la situación es que, a pesar de que desde 1945 existe la institución hasta ahora no se había contado con uno.
Si bien, mi formación como bailarín fue de manera empírica agradezco a mis maestros por proporcionarme los conocimientos y el interés de indagar acerca de los bailes, sus orígenes y transformaciones, pues gracias a ello he podido adentrarme un poco más.
Pero regresando al CAM, en aquellos años, ya casi 10, no existían las posibilidades culturales para impulsar un proyecto de esa naturaleza, pues lo acostumbrado era plenamente académico, aún así se hicieron los primeros esfuerzos.
Para el año 2018, había una nueva malla curricular y también se impulsaron nuevamente los encuentros deportivos y culturales de las escuelas formadoras de docentes, por lo que gracias a esas circunstancias, pero sobre todo al empeño de aquel grupo de estudiantes es que se logró “montar” una estampa de polkas de Chihuahua.
Al año siguiente se fortaleció el grupo y de manera cotidiana se realizaban ensayos y se logró el montaje de otras dos, esta vez fue Jalisco y un baile revolucionario; sobre todo se realizaron presentaciones en los citados encuentros… y en el desfile conmemorativo del 20 de noviembre.
Pero llegó el aciago 2020 y la pandemia pausó la inercia que se tenía. Pero al regresar a las actividades presenciales una nueva generación de jóvenes entusiastas aguardaba en la institución. Fue mucha mi sorpresa que ellos tenían un gran ímpetu y disposición, además de una cultura de colaboración y trabajo en equipo.
Entonces, a partir de 2022 el grupo de danza comenzó a fortalecerse y a considerar la puesta en escena de más repertorio folclórico, por lo tanto, las actividades se hicieron más constantes y fuertes.
Así, las presentaciones que se realizan con mayor frecuencia han dejado en el grupo una constante sensación de continuo esfuerzo, pues demandan más, y cómo no, si eso les va a permitir integrarse de mejor manera en las actividades culturales de los sitios en donde laborarán como docentes, esto a pensar mío y a decir de ellos y ellas.
Entonces, después de esta historia del grupo, cierro con la pequeña gira de folclor que realizamos el pasado mes de julio en el país de Colombia, pues por invitación del profesor y buen amigo Salomón Rodríguez Piñeros nos propusimos viajar hasta allá para presentar nuestro trabajo.
En Bogotá y en Tocaima tuvimos las presentaciones y fueron excelentes, presentando los bailes típicos de Durango, Chihuahua, Tamaulipas, Jalisco y Zacatecas, pues aunque hubo pequeños yerros técnicos y dancísticos, el recibimiento y el calor humano de los “parceros” colombianos fue extraordinario.
Para algunos de los profesores bailarines y maestras bailarinas fue su primer viaje fuera del país, por lo que la energía, emoción y disposición fue máxima, sin duda una gran experiencia.
Finalmente, agradezco a todas las personas que hicieron posible esta pequeña y primera gira, pues sin ello no se habría logrado, principalmente a mi familia, a los padres de familia, a las autoridades institucionales por su apoyo y excepcionalmente al grupo de Danza folclórica del CAM, ¡son fenomenales!
