Denuncian profanación de sitio sagrado wixárika en Zacatecas

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LA NOTA ZACATECAS
ZACATECAS, ZAC. – La organización Haiku Yuawi emitió un pronunciamiento de emergencia tras denunciar actos de vandalismo y profanación en contra de un xiriki (centro ceremonial), ubicado en los cerros de la capital zacatecana. El ataque ocurre apenas un día después de que el sitio fuera honrado por un mara’akame de la comunidad de Keuruwit+ como parte de los trabajos para la ruta wixárika ante la UNESCO.
A través de un comunicado, los representantes de la organización calificaron los daños como un «atentado a su espiritualidad» y un delito que rompe el equilibrio de sus familias. Relataron que integrantes de la comunidad lograron intervenir a tiempo para evitar la destrucción total del espacio; sin embargo, señalaron que las autoridades encargadas de resguardar la zona mantuvieron «las puertas cerradas» ante el llamado de auxilio.
Señalan inoperancia institucional
La denuncia pública apunta directamente contra el Gobierno del Estado, el INAH y la JIAPAZ, instituciones a las que acusan de una «absoluta inoperancia» y falta de voluntad política para proteger el patrimonio vivo del pueblo Wixárika.
«La sociedad zacatecana disfruta y lucra con nuestra imagen, pero a la hora de retribuir nos ignora», sentencia el documento, subrayando la contradicción entre el uso comercial de su cultura y la apatía ante la seguridad de sus centros ceremoniales.
Demandas urgentes
Ante la gravedad de los hechos, el colectivo Haiku Yuawi estableció tres exigencias principales: intervención inmediata para castigar a los responsables del vandalismo; creación de mecanismos de resguardo en conjunto con representantes tradicionales y garantizar el paso libre a los sitios sagrados de la ruta wixárika en la entidad, señalando que actualmente el acceso se ve obstaculizado por organizaciones que mantienen bajo llave el sitio.
Hasta el momento, ninguna de las instituciones señaladas ha emitido una postura oficial respecto a los hechos ocurridos este 25 de abril. El pueblo Wixárika, por su parte, advirtió que no guardará silencio mientras su «costumbre» siga siendo agredida.
