Luna Nueva
La gran inversión

Hay una famosa frase que a menudo se menciona sin reflexionar seriamente sobre su significado y menos a lo que se aplica: «Un pueblo sin memoria está condenado a repetir su historia», o su variante: «Quien no conoce su historia está condenado a repetirla», atribuida al filósofo, poeta y ensayista español George Santayana.
Lo traigo a colación, no porque vayamos a repetir algo literalmente, pero tal parece que como pueblo tenemos muy corta memoria de nuestra historia reciente.
Hace apenas dos años con bombo y platillo iniciaban las obras del frustrado Segundo Piso o Viaducto Elevado; obra que se nos vendió al pueblo como prioritaria para el desarrollo y bienestar de Zacatecas en la que se aplicaría una inversión de 3 mil 652 millones de pesos para un tramo de 3.3 kilómetros, que en auto se recorren entre 15 a 20 minutos cuando el tránsito va a buena velocidad -obvio hay sus excepciones por accidentes, descomposturas o manifestaciones, pero para ello existen las vías alternas-.
Es decir, cada kilómetro del segundo piso nos costaría a los zacatecanos, poco más de mil 93 millones de pesos, en una construcción que iniciaría a la altura de la Escuela de Minas y termina en el distribuidor vial que une a Quebradilla, Las Palmas, La Minera y Lázaro Cárdenas, poco antes de Palacio Municipal.
Quien vive en Zacatecas capital conoce bien esa ruta, enmarcada en el boulevard Adolfo López Mateos hasta poco antes de la Calzada Héroes de Chapultepec, hago la precisión porque es necesario visualizar el tramo en el que se aplicarían 3 mil 652 millones de pesos, un tramo realmente pequeño si lo comparamos con toda la infraestructura carretera estatal que en ese momento de la historia necesitaba mantenimiento, reparaciones y hasta reconstrucciones -lo sigue necesitando-.
Especialistas en construcción de la UAZ, evidenciaron que la obra tenía un sobrecosto y hubo asociaciones de constructores que presentaron proyectos menos invasivos, de más rápida construcción y mucho menor costo, sin embargo el gobierno encabezado por David Moreal defendió hasta el último día que esa era la inversión necesaria.
Dos años después, hace menos de una semana, durante la celebración del Día de la Santa Cruz, patrona de los constructores, David Monreal anunció, como una inversión histórica, la aplicación de 4 mil millones de pesos en obra pública, destinada a modernización de carreteras, puentes y vivienda en el estado. ¿Es posible que con sólo 348 millones de pesos (no miles de millones) más se pueda hacer más que un viaducto elevado?
La diferencia es ridícula.
Hace dos años se aplicarían 3 mil 652 millones de pesos en 3.3 kilómetros de longitud y ahora con unos millones más, pocos, los justos para redondear la cantidad a 4 mil millones se pretende modernizar carreteras, puentes y vivienda.
Aquí hay algo que no cuadra, salta a la vista: O verdaderamente el segundo piso estaba presupuestado con sobrecosto o las obras que se anunciaron para cerrar el año serán de bajísima calidad o serán muy pocos kilómetros modernizados, digo, por el pequeño monto extra que se sumará, ¿cuántos kilómetros de carreteras serán modernizados?; evidentemente los que necesitan ya no digo modernización, sino mantenimiento son más de los 3.3 kilómetros que abarcaba el viaducto elevado.
Además si se toma en cuenta que los costos de los materiales de construcción cada día son más elevados, pues tal vez el piquito que faltaba para los 4 mil millones de pesos cubran sólo el incremento de dichos materiales.
No perdamos de vista que una vez cancelada la obra del segundo piso, nunca se ha informado dónde quedó el dinero, cuánto quedó, cuánto se gastó, porque evidentemente hubo gasto aunque lo único que fue visible fueron los grandes hoyos cerca de las oficinas de la CFE y bueno, es sabido que además de pagar la mano de obra también la constructora debió cobrar alguna penalización por el rompimiento del contrato, ¡esos no pierden!
No vaya a resultar que de los 3 mil 652 millones de pesos se gastó la mitad o más.
Que alguien nos explique por qué un día son muy poco casi 4 mil millones de pesos para una obra pequeña y dos años después son suficientes para hacer una serie de obras históricas en la antesala de un año electoral.
Y esperemos que esa cantada modernización carretera no sea parte de la megaobra que anunció el gobierno federal y que la Nueva Gobernanza presuma como suya. No sería la primera vez que lo haga: El gobernador presumió como un logro de su gobierno el programa del frijol hasta que le explotó se deslindó, porque “es un programa federal y al estado no le compete resolver”.
También se ha adueñado de programas como La Escuel es Nuestra, en su pasado informe lo mencionó como un gran logro y una gran inversión, pero ¿qué creen? Ese programa también es federal y las reglas de operación prohíben recibir financiamiento, ayuda o donaciones de cualquier índole de gobiernos estatales o municipales ni de ningún tipo – lo sé bien fui presidenta de un comité de obra de ese programa-… y así podría seguir con tantas mentiras que la Nueva Gobernanza y la 4T nos escupen a la cara. Tristemente.
