Pero diiiiiicen… 200526
Miércoles, la punta del cerro. Diiiiiicen que vamos o venimos; lo demás es lo de menos, qué cosas no.
Quien se dejó de cosas y agarró en serio sus mañaneras del mediodía fue el gobernador David Monreal. Diiiiiiicen que con eso de irse a municipios para hablar de seguridad, llegan muy tarde y no se avanza nada, pues todo se vuelve foto pa’l viatico y anuncios de lo mismo.
Hablando de anuncios, las, los y les productores que están en el Congreso desde ya varias semanas, dieron un ultimátum a los gobiernos Federal y estatal para la atención a su demanda. Diiiiiicen que si no, serán radicales las medidas en las vías del tren y el aeropuerto.
Esto quiere decir que sobre aviso no hay engaño. Ya veremos si esto alerta a la Nueva Gobernanza y a Rodrigo Reyes como responsable del seguimiento para prever no reprender, pues diiiiicen que en esta crisis, para variar, se ha visto lento, muy lento.
Quien no se quiso ver lento y reaccionó de inmediato al veto que le lanzó ahora la dirigente nacional de Morena, fue Saúl Monreal. Diiiiiicen que después de las declaraciones de Ariadna Montiel, le mandó decir, que no lo vete ni lo excluya, que nomas pide lo midan.
Diiiiiicen que de plano como con doña Lupe de la Ley de Herodes “tú no aprendes verdad ca… tú no aprendes”.
Incluso su propio hermano Ricardo Monreal, diiiiiicen que de plano, ante la terquedad le mandó decir a El Cachorro: “hijo de Dios, ves la tempestad y no te hincas” .
No cabe duda que anda empoderado el senador. Diiiiiicen que lo único que tiene claro es que debe estorbar hasta que Vero Díaz no sea ni cuñada reconocida ni candidata ni mucho menos sucesora.
Antes de irnos les cuento, que lo que tampoco fue ya reconocido, son los impuestos de la UAZ e infraestructura. Diiiiiiicen que a la Nueva Gobernanza cuando no le llueve, le llovizna.
No cabe duda, que hasta la Corte, que era su aliada, les anda dando contra. Diiiiiicen que sabrá Diosito si es la suerte cochina o de plano las ganas del Gobierno de la Sheinbaum de que en nuestro estado nos siga yendo de mal a peor.
Para que no nos vaya mal a nosotros, mejor aquí le dejo que ya es hora de despedirnos; eso sí, aquí no todo es cierto, nomás es lo que ¡diiiiiicen!,¡diiiiiicen!
