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Michoacán tiene un nuevo matador de toros
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Michoacán tiene un nuevo matador de toros

Carlos Saucedo Medrano

curromedrano05@gmail.com

El horizonte ya no muestra aquel espejo de nubes. Son cada vez más los espacios con flora silvestre e incluso algunos animales ya pastan las irregulares manchas verdes. El lago de Cuitzeo está seco. No obstante, unas minúsculas barras de la parte superior derecha del teléfono permiten que arribe una buena nueva en forma de notificación: Michoacán ya tiene un nuevo matador de toros.

Desempacadas las valijas y correspondido el maletero con el último de los benitos, me conecto a la red desde una coqueta habitación del Hotel Catedral. Indago con interés el reciente suceso. ¿A cuántos kilómetros se ubica Dax? ¿Le pedirá algo esa ciudad francesa a Santa Clara del Cobre o a Pátzcuaro?

Aquel bisoño Isaac Fonseca que nutrió su afición gracias a las enseñanzas de su abuelo, hoy ya forma parte del escalafón mayor. Esto después de ser un novillero relevante que cosechó importantes triunfos en las principales plazas de la península ibérica. Sin duda don Enrique Fonseca, culpable de inyectarle el veneno del toreo al nieto, está orgulloso.

La calle Jesús Solórzano Dávalos, ahí donde se ubica la Monumental de Morelia, sintió los pasos de un enjundioso chaval, hoy convertido no sólo en matador de toros, sino en la promesa más importante de la baraja taurina nacional. La afición mexicana converge en que Fonseca puede convertirse en una figura del toreo relevante, capaz de regresar hacia la fiesta, el impulso mediático y social necesarios para su repunte.

La forma interpretativa de Isaac, al momento de torear, no niega su origen: es la enjundia y arrojo de un pueblo michoacano que nunca se deja ganar la pelea, por más adversas que sean las condiciones. Apostando en cada toro, con embroques ceñidos que causan una buena impresión en el tendido, pero sin perder una estética y armonía propia de esta tierra de artistas.

Ojalá que la administración del nobel torero michoacano sepa guiar los destinos de su carrera. Mucho se ha dicho sobre el porqué de la selección del ganado de Cuvillo para su alternativa. Se cuestiona incluso la ciudad y la feria que fueron el marco del ascenso al escalafón mayor. Lo cierto es que el cartel era inmejorable -con Manzanares y Roca Rey- y que si las cosas no rodaron, por Fonseca no quedó. Ya vendrán más oportunidades para que vaya escalando, peldaño a peldaño, rumbo al objetivo del posicionamiento.

Después de calmar el hambre en la plazuela de San Agustín, danzo entre calle y calle por el bello centro histórico de Morelia. Mi padre sentencia: “aquí en Michoacán, a donde apunte el huarache”. Todo es bello en la entidad, tan así que el capote de paseo de Isaac, previo hacer el paseillo, traía pintadas unas mariposas monarca.

El oyamel es refugio de las cascadas de mariposas. Michoacán, con sus corundas, gaspachos y su palacio del arte, el cuartel de su nuevo matador de toros.