Pero diiiiicen…
Martes, el mercado nos espera y el chismito también. Día de ir a surtir la despensa, aunque sea con lo básico, que ahorita pa darnos gustos no andamos. Espero hayan festejado mucho a sus maestras, maestros y maestres, porque hoy ante tanto problema que enfrentan, de menos una felicitada se hace obligada ¿no creen? Bueno, aunque por festejarles a nosotras nos tocó la bendición en la casa con todo y travesuras. Hoy después de que ya las dejamos en la escuela, vamos a darle al día que ya nos vieron.
Oigan, y pues al que ya vieron y hasta lo fueron es al extitular de Protección Civil en el estado; apenas ayer les decía que hay muchas, muchos y muches que no le ayudan al gobernador David Monreal y parió la abuela. Desde el fin de semana diiiiicen que estaba muy fuerte el rumor de que existían tres denuncias por cohecho y extorsión en contra de Jeu Márquez, más las que se acumulen.
Pues la fiscalía lo confirmó y ándele que el gober Monreal lo renunció; diiiiicen que desde el programa de radio de Paquito Elizondo casi, casi le dijo “adiós, amor, te vas”. Ahora sí que reaccionó rápido y bien, pues le dijo a Márquez Cerezo que mejor se separara de su chamba y se fuera a enfrentar esas acusaciones, que muy cuates y todo, pero que otro golpe de esos ya no quería.
Basta acordarnos del caso de Julio César “N” y María “N” que en mucho chapiscó al gobernador. Diiiiicen que no quiso se le fueran más horas y actuó de inmediato y esta fue la última quincena del director de PC hasta que no atienda sus problemas legales. Tan lo apretaron que aún no mandaba Paco a comerciales, que ya estaba en el escritorio la “renuncia voluntaria” (voluntariamente a huevo) del ya casi Jeu “N”. Y es que el que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla ¿o no?
Cómo andaría el tema que hasta la senadora de las redes, Soledad Luévano, se subió al temita y ni tarda ni perezosa me diiiiicen metió su cuchara. Obviamente ella no se acordó de que este joven señalado estaba vinculado a la estafa maestra con las, los y les diputades de Morena y también a su jefe el senador Ricardo Monreal, y sin miedo al éxito y con poca memoria, ahora se lo endosó al Bienestar. Textual publicó: “Celebro la determinación del Gobernador de separar del cargo al director de Protección Civil mientras se le investiga por posibles actos de corrupción. Ya eran demasiadas las quejas. ¡Ánimo, no hay secta que dure seis años!”.
Diiiiicen que no saben si se refería a Morena, a la Nueva Gobernanza o a la que encabeza la superdelegada, ahí les encargamos que nos expliquen. Ya ven que ustedes se pelean todas contra todos y todes.
Hablando de pleitos, me diiiiicen que en el evento de “es Claudia” del fin de semana en la Plazuela Miguel Auza de la capital, quienes laboran en Gobierno del Estado, siervos de la nación y otres tantos militantes de Morena, recibieron indicaciones precisas de no ir a engordar el caldo a Ulises Mejía. Me cuentan que están en la idea de que van juntos en ese barco, pero no revueltos; las grillas internas les tienen en cada quien por su lado, por su bando y por su interés, normal entre elles pues.
Ya pa despedirme y en esto de cada quien por su lado, ya tanto Enrique Laviada como Cuauhtémoc Calderón formalizaron su discurso y me diiiiicen le enviaron ya una carta a Dante Delgado, “la naranja mayor”, donde le hacen el llamado a reflexionar y priorizar la realidad que vivimos y el problema que se enfrenta como país y como estado.
Eso sí, le dijeron intolerante, caprichudo, testarudo y obstinado; lo exhortaron a que el discurso y los hechos tengan similitud, pues carecen de congruencia en la práctica. Diiiiicen que escalaron el tema de manera directa porque acá con los subalternos resulta casi imposible resolver nada. En síntesis, le agradecieron las puertas abiertas, pero es tema que no es tema. Lo que urge es rescatar a México y Zacatecas de las garras de Morena y ahí no hay tercera vía, sólo es una, un bloque opositor sólido. De plano quien entendió, entendió.
Mejor nos vamos, eso sí, ustedes ya saben y que no se les olvide que aquí todo lo que salga igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

