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30 días de angustia y contando
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30 días de angustia y contando

Se cumple un mes de la desaparición de la maestra Diana Laura

 

  • La familia narra los hechos desde que ya no supieron nada de ella hasta el 3 de febrero

 

LUCÍA DINORAH BAÑUELOS

FOTOS: CORTESÍA

ZACATECAS, ZAC.- Los últimos 30 días han sido de agonía para la familia Castillo Hurtado: el 6 de enero de 2023 desaparecieron Diana Laura y su amigo Alex, ambos de Villa García, y desde entonces no saben nada de ellos.

 

Entre el dolor, la angustia y la desesperación, la familia de Diana Laura externó su deseo de que “la ciudadanía conozca la situación por la que estamos pasando”, en busca de solidaridad, apoyo y orientación.

 

Aunque la desaparición de la maestra de telesecundaria fue denunciada legalmente al siguiente día de que ocurrió, a un mes del trágico acontecimiento la familia Castillo se siente sola, desorientada y hasta “burlada” no sólo por la gente que se llevó a joven, sino también por las autoridades y busca que las autoridades federales se hagan cargo de la búsqueda.

Cinco horas antes de la tragedia

El viernes 6 de enero de 2023 Diana Laura llegó alrededor de las 3:00 de la tarde a Villa García procedente de Aguascalientes, donde radica y se desempeña como maestra de telesecundaria en la comunidad El Codo. Ese día estaba reunida toda la familia, pues partirían la rosca de reyes.

De acuerdo con el relato de los hermanos, Diana Laura estuvo toda la tarde con su familia y haciendo encargos para una de sus hermanas, acompañada de su amigo Alex, “aproximadamente a las 8:00 de la noche llegaron los dos a un local de comida de una de sus hermanas y ahí convivieron un rato”.

Aproximadamente a las 8:40 de la noche, la dueña del local les dice que ya va a cerrar “antes que den las 9:00 y Diana le contestó: ‘En lo que tú cierras el local y llegas a la casa yo voy a dar una vuelta aquí por Villa García, dejo a Alex y me voy para la casa’”, fueron las últimas palabras que Diana Laura dijo a su hermana, antes de desaparecer.

La hermana mayor cerró el local, llegó a la casa para partir la rosca con su familia, pero Diana Laura nunca llegó.

De acuerdo con la narración de los familiares, durante las primeras horas de la desaparición, aunque estaban preocupados, no estaban alarmados, pues creyeron que se habían regresado a Aguascalientes (a una hora de distancia).

No pasó por sus mentes que algo irregular estuviera pasando “pues mi hermana y su amigo son personas de bien, ambos son profesionistas y nuestras familias nos conocemos de siempre”.

Ese día, “ella no llevaba teléfono porque se le había descompuesto, así que la comunicación era por medio de Alex, pero desde esa noche ya no entran las llamadas”.

Los familiares suponen que media hora después de que ambos jóvenes dejaron el local de comida ocurrió el rapto, estiman que pudo ocurrir a las 9:40 de la noche.

 

Sábado 7 de enero

Al amanecer del 7 de enero de 2023, como la familia no tenía noticias de ella, “en redes sociales le mandamos mensajes para que se comunicara, pero nada”.

Cerca del mediodía, una de las hermanas de Diana Laura recibe una llamada en la que le informan que encontraron la cartera de la maestra en San Ignacio (a 10 minutos de la cabecera municipal).

“Nos desconcertamos, porque no tenía qué estar haciendo nada ni mi hermana ni su cartera allá”, al recogerla vieron que “estaba intacta, tenía todo, su credencial de elector, licencia y otros documentos”. Aumentó la angustia.

Más tarde otra persona se contactó con otra hermana para decirle que aunque “ella no había visto directamente lo que ocurrió, una menor sí”.

 

La desaparición

Fue difícil escuchar lo que esa mujer nos dijo, acotó el familiar: “la muchacha me dijo que vio cómo unas personas con armas en una camioneta negra interceptaron el carro en el que iban Diana Laura y el muchacho.

“Bajaron a Alex, que iba manejando el carro de mi hermana y lo suben a la camioneta negra y  al carro de mi hermana se sube una de las personas que iban en la camioneta negra a darle al carro y que arrancaron a toda velocidad rumbo a la carretera que lleva a San Ignacio”.

Después de la reveladora narración, la familia de Diana Laura tomó la decisión de denunciar formal y legalmente su desaparición ante el Ministerio Público asentado en Loreto (municipio vecino a 30 minutos de Villa García).

“Tardamos como dos horas en el Ministerio Público. Salimos de ahí y nos dijeron ‘ya tenemos los datos del carro, fotografías del vehículo y su hija’. El papá de Alex también llegó y levantó la denuncia y nos dijeron que ‘lo más rápido que podamos vamos a intentar mandar eso a Zacatecas para que ellos rápido nos respondan y empezar a hacer los movimientos de búsqueda”.

La denuncia se levantó como desaparición forzada. No se considera un secuestro porque la familia nunca recibió ni una llamada para pedir rescate, “puros intentos de extorsión”, a los que se ha respondido de manera muy cautelosa.

Tras levantar la denuncia, los padres y hermanos de Diana Laura esperan una respuesta rápida de la autoridad. “Nos creemos todo lo que sale en la tele y esperábamos una respuesta inmediata que a más tardar al día siguiente estuviera el helicóptero buscando, camiones, gente… pero nada. Pasa todo el sábado, todo el domingo, todo el lunes y nada…”.

 

Martes 10 de enero

“Llega el martes (10 de enero) y en la desesperación venimos a Zacatecas a interceptar al gobernador (David Monreal) en una junta que tuvo en Vetagrande, ahí nos encontramos con los familiares de Teo (el niño raptado de Villa de Cos, que luego encontraron deambulando por Las Pilas, Morelos el 27 de enero tras poco más de un mes que estuvo desaparecido)”.

Los familiares de Teo también querían hablar con el gobernador, explicaron los entrevistados, quienes no ocultaron su enojo y decepción al narrar que no solamente el mandatario les negó unos minutos para escucharlos, sino que fueron disuadidos por Gabriela Pinedo, secretaria general de Gobierno para intentar buscarlo.

“Me dijo: ‘se refirió a mí por mi nombre, ya sabemos de tu situación. Tú no tienes qué hablar con el gobernador. A ti te vamos a mandar directamente a hablar con el fiscal (Francisco Murillo Ruiseco), pero nos mandaron directamente con el fiscal especializado en desapariciones, ni siquiera con (Murillo) Ruiseco”.

“Platicamos con él, nos vuelve a decir que le narremos todo lo que ocurrió, algo que nos pareció descabellado porque entonces ¿para qué es el expediente?, ahí está todo lo que ocurrió con detalles. Volvimos a contarle, a explicarle y dijo que están armando una estrategia para empezar con la búsqueda, etc, etc”.

Ahí les explicaron que al día siguiente (11 de enero), no iban a poder salir, porque tenían otra comisión a Tepetongo, “era cuando todavía estaba la situación de los muchachos desaparecidos de Colotlán, entonces nos dijeron que para el jueves se iba a hacer eso. ‘tú no te preocupes, te vamos a echar la mano etc, etc. Les dijimos que confiamos en ellos”.

Al día siguiente (miércoles 11 de enero), citan a los familiares a la Comisión de Búsqueda, nuevamente a dar la narración de los hechos.

 

 

Cinco días después, inicia la búsqueda

Estando en la entrevista, le informan al fiscal que están a punto de salir. “El miércoles por la mañana salieron a Villa García, no nos dijeron en qué consistiría la búsqueda, sólo nos dijeron que iban a agarrar las referencias que nosotros les habíamos mencionado, que por allá se iban a mover por aquella zona, pues sí, salieron por allá.

“Yo no sé cómo llegaron porque nosotros estábamos aquí en Zacatecas, sólo la gente nos informaba por mensajes que la policía, que la Guardia Nacional se andaban moviendo por El Nigromante, Pinos, colindante con Villa García (a 35 minutos), Pedregoso, Jaltomate, toda la zona de la parte de atrás de Villa García”.

Recién desapareció Diana Laura, la familia recibió información de que el sábado, domingo y lunes todavía andaba circulando el auto de la maestra por todos esos lugares, “y nosotros mandamos esa información a la ministerial de Loreto y nos decían que ya habían remitido esa información a Zacatecas, pero que todavía no les decían que hicieran nada. 

“Para ese momento, no sabíamos a quién dirigirnos en Zacatecas”, lamentaron los entrevistados quienes se quejaron también de que la autoridad jamás dio información sobre la búsqueda. “Sólo nos dijeron ‘no encontramos nada, no vimos nada, no vimos el carro, no vimos gente sospechosa, la gente no quiso darnos información, la gente cerró las tiendas, nosotros no vimos absolutamente nada’”.

De acuerdo con la percepción de los familiares de Diana Laura, el operativo fue sólo para hacer acto de presencia, “para que viéramos qué si estaban haciendo algo”, y peor aún “para poner sobre aviso a estas personas”.

Y añaden: “Pasa jueves, viernes y nada de respuestas ni comunicación de ellos con nosotros… nada, volvemos a gestionar una visita con el fiscal. ¿Sabe cómo lo conseguimos? Pidiendo apoyo a los diputados, porque el fiscal nunca se acercó con nosotros, para explicarnos cómo iba la investigación, qué se haría después, nada”.

Siete días después fueron recibidos por el fiscal Murillo Ruiseco. A la entrevista sólo se permitió la entrada a los padres de ambos muchachos, “no dejó entrar ni siquiera a un primo que iba en calidad de abogado”.

Las familias se quejan de que el fiscal tuvo una actitud prepotente, con muy poco tacto, insensible ante la situación, “que en vez de salir aliviados, por tener una conversación con ellos, uno sale más triste o enojado, porque te hacen ver como si tú fueras el culpable de la situación en lugar de que fueras la víctima”.

En esa junta se acordó que seguiría la búsqueda, “no se pone día específico en que se realizarán las acciones y luego viene un segundo operativo para el viernes 20 de enero”.

Los familiares de la maestra reconocieron que desde el primer operativo se les ofreció participar, “pero estábamos recién con la situación, temerosos, preocupados, no estábamos en la mejor disposición emocional para acompañarlos”.

Para el segundo operativo ya no les sugirieron que los acompañaran, “ni siquiera nos avisaron cuando iban a salir, tal vez por estrategia, nos dimos cuenta por la gente, a nosotros no nos dijeron nada”.

La familia quiere pensar que mantenerlos al margen es tal vez por el sigilo que demanda esta situación, “porque por esos rumbos en noviembre en un enfrentamiento mataron al comandante de la Guardia Nacional (24 de noviembre es abatido en un enfrentamiento el general José Silvestre Urzúa, comandante de la Guardia Nacional en Zacatecas en un operativo por las comunidades pinenses Pedregoso, Concha Jaltomate, El Carmen y El Nigromante).

“No  nos dan ningún informe de ese operativo, el sábado 21 de enero, llaman otra vez a la familia a la fiscalía, “y ahí estamos otra vez, dando entrevista a la gente de la fiscalía, narrando lo mismo. Tantas veces, tantas veces lo mismo.

“Para esos días no recibimos nada del operativo, si agarraron a alguien, si tuvieron alguna dificultad, si supieron algo de mi hermana, nada… no dieron ninguna información y no sabemos si deban hacerlo, porque no somos especialistas en  el tema, pero sí queremos saber qué es lo que se hace para encontrar a alguien que desaparece en esas circunstancias”. 

Ese fin de semana encontraron el auto de Diana Laura (22 de enero) y el lunes (23 de enero) el fiscal Murillo Ruiseco declara que ya se encontró el vehículo. Y que lo tomarán de punto de partida para seguir con las investigaciones, “pero yo lo veo como una forma de zafarse, algo así como estamos haciendo algo, sí estoy haciendo algo”.

Desde entonces “no hemos vuelto a saber nada del tema. Desde el 23 enero por lo que dijo a los medios, no a nosotros y nadie se ha vuelto a comunicar con nosotros (2 de febrero)”.

Los hermanos de Diana Laura dicen que “al  principio estábamos con la idea de que esto fue un error, se equivocaron y nos la van a devolver, o van a pedir un rescate, pero nada, nada, nada… y ahorita no sabemos nada ni por parte de la autoridad ni de ninguna parte.

 

 

Villa García, tierra de nadie

Con un descaro impresionante, dijeron algunos entrevistados, “esta gente baja al pueblo a cualquier hora como si fuera su casa y nadie hace nada”.

De acuerdo con testimonios de gente de Villa García, a la fecha se cumplen dos meses de que no hay ni un solo policía de ninguna corporación, “no tenemos policías municipal ni estatal ni Guardia Nacional ni de ningún tipo. No tenemos  policía fija en Villa García de ningún tipo”.

“Esta semana (30 de enero al 3 de febrero), como otras que ya lo han hecho, se han suspendido clases en todos los niveles educativos en Villa García por la inseguridad”, afirman.

A la lista de personas desaparecidas en este municipio se suman otras más; el 28 de diciembre de 2021 desaparece Carlos Alexis, luego Diana Laura y Alex, y el 25 de enero se llevaron a otro muchacho, que iba con un amigo.

A él, según diversos testimonios, se lo llevó un grupo de mujeres armadas que se bajaron de  una camioneta.

Una persona más desapareció, pero los familiares no denunciaron por miedo y por lo tanto no hay ficha de desaparición.

De diciembre a febrero hay cuatro desaparecidos.

 

 

El alcalde enmudece

La familia de Diana Laura ha buscado apoyo en las autoridades municipales, pero se ha estrellado contra un muro de silencio, inacción e indolencia. “Mi papá ha buscado en varias ocasiones hablar con el presidente municipal (Bárbaro Flores Lozano), pero no contesta ni llamadas ni mensajes”.

Las primeras dos semanas refieren que el alcalde les dijo que los ayudaría “que nos va a apoyar que nos va a echar la mano yo no vi mucho apoyo, yo no vi que él hiciera mucho movimiento para lograr algo en Villa García.

“Estas dos últimas semanas hemos intentado comunicarnos con él muchas veces por teléfono y por mensaje y no nos ha contestado ni una sola llamada”, lamentan.

La familia está consciente de que desde el municipio poco se puede hacer en este caso, “pero ni apoyo moral ni nada, ya la gente lo que le pide a gritos es que solicite apoyo para el municipio, ya ni siquiera para las familias que están pasando por esta incertidumbre”, pero nada.

“Todos coinciden en que el municipio ocupa apoyo, ocupa policía, pero el presidente no se mueve”, lamentan. “Ya ve, ni siquiera vino a la reunión de alcaldes (la última semana de enero)”.

“La gente se pregunta ¿qué está pasando? ¿Por qué sabemos que para Pinos hay más operativos, más autoridad y por qué en Villa García no? ¿Quién está ocultando información?”, comentaron.

Ante la indefensión que sienten los pobladores de la cabecera municipal, dijeron los entrevistados, muchos comercios han cerrado y familias enteras se están yendo de ahí como pueden.

 

 

Que la Federación intervenga

Los hermanos y padres de Diana Laura analizan la posibilidad de que el gobierno federal sea el que retome la investigación para dar con el paradero de ella y su acompañante; lamentablemente dicen, ninguna autoridad les da al menos la orientación para saber a qué instancias acudir.

“Nosotros haremos todo lo que se tenga que hacer para encontrar a Diana Laura. Llegaremos hasta donde se tenga que llegar, hasta lo último que se pueda hacer para dar con su paradero”.