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Mantiene Zacatecas balance negativo en violencia homicida: México Evalúa 
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Mantiene Zacatecas balance negativo en violencia homicida: México Evalúa 

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LA NOTA ZACATECAS
ZACATECAS, ZAC.- A pesar de los múltiples discursos del gobierno en turno, en los que se ha presumido la disminución en homicidios y desapariciones forzadas México Evalúa sostiene que el balance de la violencia homicida en Zacatecas por cada 100 mil habitantes es negativo, en el  periodo de enero a junio de este año.

Este balance negativo implica que las entidades que lo tienen presentan tasas superiores al promedio nacional del año anterior, pero con tendencia anual a la baja.

Mientras que la tasa por cada 100 mil habitantes de violencia homicida se calcula tomando como base la totalidad de registros de homicidio doloso, homicidio culposo, feminicidio, otros delitos contra la vida, personas desaparecidas y no localizadas.

Aunque se reconoce que Zacatecas es el estado que concentra mayor cantidad de reducción de violencia homicida, los datos oficiales podrían no estar reflejando con precisión la crisis de seguridad, tomando en consideración diversos indicadores de la violencia letal,  sus incentivos políticos para subreportar estos fenómenos.

Zacatecas se ubica entre las 16 entidades que muestran indicios de conflictos criminales susceptibles de desbordarse por la falta de capacidades policiales estatales y la presencia intermitente de elementos federales. Ignorar dichos conflictos podría derivar en otras guerras criminales a corto o mediano plazo.

Para contribuir a tener diagnósticos más precisos, México Evalúa presenta mes con mes un balance sobre la violencia homicida a nivel estatal.

Dicho balance centra el foco de atención en la tasa por cada 100 mil habitantes de violencia homicida, considerando los datos de todos los proxys (homicidio doloso; homicidio culposo; feminicidio; otros delitos contra la vida; y personas desaparecidas y no localizadas). Considerar esta información de manera conjunta es clave para cuestionar a los gobiernos sobre las causas del incremento o la reducción del problema.

A diferencia de otros indicadores, incluyendo los que son empleados por el gobierno, México Evalúa compara de manera simultánea, la magnitud actual de la violencia homicida y su comportamiento a través del tiempo con los datos registrados en el mismo periodo del año anterior. De este modo, se valora el contexto de inseguridad de cada estado en función de cuatro categorías: Muy negativo, negativo, regular y positivo.

Hallazgos

El gobierno mexicano continúa utilizando la misma metodología para medir la violencia letal, aunque los registros de homicidio doloso presentan limitaciones para reflejar el contexto de deterioro institucional y evolución de las dinámicas criminales en las que ocurren y, en ocasiones, no reflejan el total de los asesinatos en el país.  

Lo anterior se ve reflejado en anomalías en el comportamiento de los datos. De 2024 a 2025, considerando los registros del primer semestre, las víctimas de homicidio doloso disminuyeron 15.6%. Sin embargo, en el mismo periodo, las víctimas de otros delitos contra la vida aumentaron 2.5%, y las personas desaparecidas en 14%. Estas variaciones son aún más marcadas si se toma como año base el 2019, pues los porcentajes se disparan 93.2% y 70.3%, respectivamente. 

Las “otras realidades”

Los datos nacionales también invisibilizan las dinámicas locales de la violencia letal. Es complicado hablar de un proceso de pacificación a nivel territorial a lo largo y ancho del país cuando se presentan estas cifras:

El tamaño de la violencia en 2025 (cifras totales enero-junio)tasa por cada 100 mil habitantes

En comparación con el periodo enero-junio, los mismos estados se mantienen.

El contexto de la violencia: estados bajo fuego

Tres entidades presentan un balance muy negativo: Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa. 

En Baja California Sur, la entidad está siendo utilizada como un punto estratégico de las organizaciones para movilizar narcóticos hacia la frontera norte, donde la violencia letal persiste  como consecuencia de las disputas entre células operativas de las facciones que anteriormente conformaban el Cártel de Sinaloa. 

En Chihuahua, el control de la entidad o sus regiones es fundamental para las organizaciones, pues les permite diversificar las rutas de acceso a la frontera norte para el tráfico de drogas, personas y armas, la explotación de la industria minera y el cobro de piso en el centro de la entidad. A finales de mayo la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) hizo público que se identificó la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Chihuahua, lo que implica la presencia de una nueva organización en la entidad y un nuevo eje de conflicto criminal.

En Sinaloa, pese a la presencia de alrededor de 100 militares de élite y 11 mil elementos de las fuerzas federales el comportamiento al alza de la violencia letal continúa, lo que permite puntualizar que la presencia de estos elementos no inhibe el intercambio de fuego entre organizaciones y que, por el contrario, se está agregado una capa de violencia en conflicto criminal de la entidad.

Saldos positivos

Sólo un tercio del país —13 entidades— presenta un balance positivo: Campeche, Chiapas, Coahuila, Guerrero, Estado de México, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán. Es la segunda ocasión que Zacatecas y Jalisco no figuran en esta lista; lo que genera preguntas sobre sus capacidades institucionales para capturar las diferentes expresiones de la violencia letal y sus incentivos políticos para subreportar estos fenómenos, pese a que su origen partidista es distinto.

Yucatán mantiene un balance positivo, incluso al incorporar otros delitos más allá del homicidio doloso. Esto sugiere la existencia de condiciones contextuales y de política pública particulares que contribuyen a una evaluación favorable. 

En esta entrega Querétaro abandonó la calificación de muy negativo y pasó a positivo, pese a que se mantienen las coordinadas del conflicto entre CJNG y Cártel Santa Rosa de Lima por el robo de combustibles y el control del cobro de piso. 

En esta entrega se identificaron dos movimientos interesantes. Querétaro abandonó la etiqueta de muy negativo y pasó a positivo, aunque su tasa es muy cercana al promedio nacional y su tendencia a la baja es moderada, razones suficientes para que la autoridad del estado tome acciones que permitan contener y disminuir la violencia letal de manera sostenida. 

Por otra parte, Sonora logró abandonar la categoría de “muy negativo” y avanzar a “negativo”, un cambio que resulta significativo, aunque el conflicto entre facciones del extinto Cártel de Sinaloa en la región noroeste del país persiste e incluso se ha intensificado. Este avance obliga a la autoridad a analizar con seriedad qué estrategias funcionan para mejorar las condiciones de seguridad, conservarlas y, en su caso, replicarlas en otras zonas del estado. Cabe destacar que la cercanía geográfica con Sinaloa convierte a Sonora en una entidad particularmente vulnerable a los efectos del conflicto sinaloense, así como al interés de otros grupos criminales por disputarse el control territorial.