Carcacha, paso a pasito
Carlos Peña Badillo
Hemos pasado ya la primera mitad del año, no resulta sencillo hacer un análisis de las muchas adversidades que tuvimos que sortear como sociedad, como país, como estado. Sin embargo, estoy convencido de que en la medida que todas y todos hagamos la parte que nos corresponde, mucho más ligera será la carga de cara a la segunda parte de este 2022, debemos ir pues, paso a pasito.
En el recuento de estos seis meses tocó sortear las secuelas de una pandemia que nos cambió la forma y dinámica de ver la vida. Los hábitos familiares, laborales y sociales sufrieron grandes cambios; nuestras hijas e hijos, por citar un ejemplo, viven un esquema abismalmente distinto en sus escuelas, en la convivencia diaria, en su programación habitual de actividades. Quedarán marcados como una generación que dio cuenta de lo vulnerables que somos frente a la naturaleza y sus fenómenos, la pandemia por Covid-19 sigue siendo la mejor muestra.
La gravísima crisis de inseguridad que nos aqueja en todo México es uno de los asuntos más agudos que tiene devastado a gran parte del territorio nacional, lamentablemente la pugna entre los carteles de la delincuencia organizada ha causado estragos altamente negativos en todos sentidos. La falta de estrategia o sus lentos resultados, en caso de existir, han provocado consecuencias catastróficas; el miedo nos aqueja, las inversiones se alejan, el turismo no llega y la economía colapsa.
En el balance social en lo que va del año, el rumbo y la forma en que se actúa y decide desde la administración federal y estatal han generado incertidumbre en la población; no se siente el ánimo positivo que todas y todos quisiéramos tener para construir hacia el mismo rumbo, la división, los pretextos y las decisiones erróneas en nada abonan a lo que nos urge tener para el desarrollo y consolidación de las y los mexicanos. Zacatecas exige conjunción de esfuerzos y causas comunes para alcanzar las condiciones que necesitamos y merecemos.
Pudiéramos seguir en este recuento semestral, pero considero que la parte esencial de esta participación es, qué sí hacemos nosotros para contribuir a lo que hoy estamos demandando; cómo hacemos para enfrentar la realidad que nos toca vivir.
Es momento de actuar con disciplina y hacer parte de nuestra cotidianidad las normas de higiene; los cuidados indispensables para normalizar en nuestros días todo aquello que fortalezca la salud, es momento de cuidar y valorar lo más valioso que tenemos, la vida.
En materia de seguridad, nos toca actuar como madres y padres de familia, asumir nuestro rol; esto implica alzar la voz para exigir de las autoridades respuesta, no podemos seguir siendo víctimas de errores y deficiencias en las políticas públicas, la ciudadanía no acepta más pretextos, merece resultados.
Es claro que estamos dispuestos a seguir invirtiendo, generando empleo, apostándole a nuestra tierra, pero urgen condiciones, que se haga equipo, que se unifiquen esfuerzos; es momento de replantear cómo serán los siguientes seis meses que recién iniciamos. Nuestra gente siempre está dispuesta, ¿lo estarán los tres órdenes de gobierno?
Esperemos que así sea, y no sólo lo digan, lo demuestren; nosotros a seguir como cantara Selena “carcacha, paso a pasito, no dejes de tambalear, carcacha, poco a poquito, no nos vayas a dejar”.

