Comerciantes de pirotecnia operan sin licencia
- Habitantes de la zona metropolitana padecen su mal uso y falta de supervisión
Valeria Gil y Patricia Sánchez
Fotografía: David Márquez
ZACATECAS.- Vecinos de las colonias San Miguel del Cortijo, El Carmen, La Bufa I y El Dorado en Guadalupe, así como de las colonias Centro y Miguel Hidalgo en la capital, entre otras, han padecido el mal uso de la pirotecnia. Sus mascotas, automóviles y sus mismas viviendas han sido afectados por artificios que -a simple vista- parecen inofensivos.
“Es de pésimo gusto porque las personas avientan a diestra y siniestra sin pensar en las mascotas y dónde puede caer y hasta ocasionar un incendio”, comenta una habitante de la colonia Miguel Hidalgo. El ruido, la basura y los daños a propiedad privada son el común denominador en un sondeo realizado por La Nota Zacatecas.
De acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil, en lo que va de la temporada decembrina no se han realizado decomisos de pirotecnia ni se han registrado personas con quemaduras; sin embargo, los comerciantes de estos artefactos proliferan en la zona metropolitana y no tienen licencia para la compraventa.
En la Ley Federal de Pirotecnia se clasifican los artículos pirotécnicos para uso civil en técnico y recreativo. En este último se considera su aplicación para uso directo en atracciones o diversiones.
En este sentido, dentro de los artificios para uso recreativo se encuentra la juguetería pirotécnica que contempla: los que presentan un riesgo muy reducido y que están diseñados para ser utilizados en áreas confinadas incluyendo el interior de viviendas, los que presentan un riesgo reducido diseñados para utilizarlos al aire libre en áreas confinadas, y los que presentan un riesgo medio diseñados para usarse al aire libre en áreas amplias y abiertas.
Los conocidos como brujitas y cerillitos entran dentro de los artificios de riesgo muy reducido, mientras que las cebollitas, palomitas, cohetes y bombillos, entre otros, se clasifican como de riesgo reducido y medio. Todos ellos son los de mayor popularidad en puestos ambulantes y tianguis de la zona conurbada.
En el Centro Histórico de la capital se encuentran más de 10 puestos con venta de pirotecnia; en el parque La Purísima de Guadalupe hay un tianguis organizado con artificios de este tipo como principal atractivo y -según elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)- no cumplen a cabalidad con las licencias que marca la ley.
Es facultad de la Sedena otorgar las licencias para establecer y operar locales para la fabricación, el almacenamiento y la compraventa de artificios pirotécnicos; llevar estricto control, supervisión y vigilancia sobre las adquisiciones de las materias pirotécnicas reguladas por la Ley Fedral de Pirotecnia, así como de las cantidades de artificios pirotécnicos que resulten de la materia prima adquirida. Asimismo, le corresponde llevar a cabo visitas de inspección para comprobar el estricto cumplimiento de las disposiciones contenidas en la ley y en su reglamento.
Por otra parte corresponde a las autoridades municipales y estatales emitir el permiso correspondiente para el establecimiento en zonas específicas que, conforme a su planeación urbana, contemple la viabilidad de comercialización de artificios pirotécnicos; así como solicitar y, en su caso, opinar sobre la suspensión o cancelación de los permisos otorgados que representen grave peligro para la seguridad y tranquilidad de las personas.
De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres, en diciembre, la atención médica por quemaduras ocasionadas por juegos pirotécnicos alcanza hasta un 300 por ciento.
Según datos de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, en México mueren más de 500 personas por quemaduras al año, un porcentaje (sin especificar) está relacionado con el mal uso de pirotecnia.
Recomendaciones
Durante esta temporada, Protección Civil recomienda comprar con comerciantes que tengan permiso especial de compraventa, así como mantener supervisión adulta a los niños y niñas que jueguen con pirotecnia.
Antes de utilizar cualquier artefacto se debe conocer su funcionamiento y mantenerlo guardado en lugares seguros, no en la ropa o bolsillos, puesto que puede incendiarse y causar graves daños al portador.
También es importante tener a la mano un extintor y los teléfonos de los servicios de emergencias. Además, quienes utilicen este tipo de artificios no deben utilizar ropa sintética, pues en caso de accidente esta se adhiere a la piel y puede causar daños más severos.
La vigilancia de los padres de familia debe ser permanente, pues la mayoría de los accidentes relacionados con este material ocurre al interior de los hogares.


