Crecen gasolineras privadas: gobierno intenta frenarlo
Iván López
Seguramente todos hemos visto en nuestras redes sociales ese meme en que aseguran que los vendedores de gasolina están volviendo a Pemex porque se decepcionaron de las privadas. Nuestro amigo “chairo” no sería tal si no lo compartiera cada determinado tiempo. Pero ese dato no es cierto, es sólo propaganda política. Lo que sí es verdad es que el gobierno federal, a través de la paraestatal, desarrolla obstáculos para tratar de revertirlo. Pero vamos por partes, primero los números.
La Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (ONEXPO) informó que en 2021 el país pasó de 12 mil 848 a 12 mil 995 unidades de servicio entre 2021 y junio de este año, un tímido crecimiento del 1.14%. En ese periodo, Pemex tenía 7 mil 448 franquicias, que se redujeron a 6 mil 951 en junio de este año, es decir, perdieron 497 unidades, el 6.67 por ciento.
Mientras tanto, las privadas pasaron de 5 mil 400 a 6 mil 045 unidades, o sea, 644 más, un incremento anual de 11.9%, casi el doble que el de la paraestatal. Fue un gran avance, donde se ve que absorbieron a aquellas que dejaron a Pemex, e incluso un poco más, por tanto pues, eso de que hay muchos exfranquicitarios arrepentidos que regresan al redil por su decepción en su paso por el sector privado, es falso.
Ante este panorama, Pemex tiene una política no oficial para dar el permiso con mayor rapidez cuando se trata de una franquicia propia, y de tardar más cuando se trata de un competidor. Aun así, sólo lograron 44 nuevas unidades en ese período, muy poco, pero es la primera vez que gana algo desde que hay competencia. Además, los privados han manifestado su inconformidad ante lo que consideran obstáculos para la importación de combustible.
Pese a ello, Pemex perdió mercado en el último año, al pasar del 57.97 al 53.49% en cuanto a número de unidades se trata. Mientras que los privados han ido del 42.03 al 46.51%, pronto llegarán a la mitad de los puntos de venta autorizados y a pesar de las trabas han logrado apropiarse de más de la quinta parte de la venta de gasolina y casi la tercera parte del diésel.
Sin embargo, sí hay privados que han perdido unidades —todas extranjeras, Gulf, BP y Total— lo cual se explica principalmente por el vencimiento de los permisos y la lentitud del gobierno por renovarlos, teniendo pendientes al menos 150, que equivalen a los que se aprueban en un año. En cambio, las grandes ganadoras han sido la marca Mexicana Oxxo Gas, la que acumula 565 establecimientos, —aunque sólo ganó 4 en un año—, seguida por Exxon Mobil, con 515 puntos de venta.
Aún así, existen cientos de municipios en el territorio nacional que carecen de tal servicio, lo que ha hecho florecer negocios locales de intermediarios que compran en gasolineras y acumulan en sus casas para venderla entre los vecinos de comunidades alejadas. Y ni hablar del huachicol, el cual es otra historia.

