Ejército francés en México
JESÚS DOMÍNGUEZ CARDIEL
Como recordarán, el 5 de mayo realicé un escrito acerca de la Batalla de Puebla de 1862 en la que el Ejército mexicano derrotó al francés y –según las palabras de Ignacio Zaragoza– “las armas nacionales se cubrieron de gloria”; sin embargo, y aun con este triunfo, la guerra e intervención continuó.
Generalmente en la escuela o en los libros de texto, que son espacios en los que no se puede profundizar ampliamente en los procesos históricos y por consiguiente se parcializa, además de tener la visión del Estado, no se cuenta acerca de lo sucedido en los meses posteriores y obviamente las consecuencias. Por ello, aquí enumero algo de lo más sobresaliente al respecto.
Posterior a la derrota, los franceses se reorganizaron y con el cambio de comandantes en el que el general Latrille fue destituido, dejando el mando en el general Elie Fréderic Forey, se buscó nuevamente la ocupación de Puebla. En septiembre falleció Zaragoza y las tropas quedaron bajo las órdenes del general zacatecano Jesús González Ortega.
El año siguiente la acometida fue severa y tras dos meses de asedio el 17 de mayo no hubo otra opción que entregar la plaza. Casi de inmediato los franceses marcharon hacia la ciudad de México y la declararon tomada; la reacción del presidente Juárez fue salir de la capital e instalar su gobierno en San Luis Potosí: ahí comenzó su peregrinar.
Así, el 10 de junio la ciudad de México estaba bajo dominio invasor y después de un mes se convocó a una junta de notables en la que declararon el establecimiento de una monarquía. Aquí comienza el segundo imperio, al menos en papel.
Las condiciones, según el contemporáneo Gobierno de México, fueron las siguientes:
- “La nación mexicana adoptaría la forma de Gobierno la Monarquía Moderada, hereditaria, con un príncipe católico.
- El soberano tomaría el título de emperador de México.
- La Corona Imperial se ofrecería al príncipe Fernando Maximiliano, Archiduque de Austria, para sí y sus descendientes.
- Que en el caso que por circunstancias de prever no llegase a tomar posesión del trono, la nación mexicana se remitiría a la benevolencia del emperador de los franceses para que le indicase otro príncipe católico.
- De esta forma un extranjero fue designado Regente del Imperio, con el que se estableció el Segundo Imperio Mexicano, que duró hasta 1867”.
Pero era necesario comenzar con la administración y gobierno, por lo que fue nombrado Juan Nepomuceno Almonte, sí, el hijo de José María Morelos, y el 16 de julio de 1863 entró en funciones. Finalmente Maximiliano de Habsburgo, aceptó el 3 de octubre ser coronado, pero llegó al país hasta mayo de 1864.
Como se podrá notar, la intervención francesa fue mucho más prolongada de lo que se conoce de manera superficial, no obstante, las luchas por lograr el establecimiento definitivo del sistema republicano continuaron hasta que en 1867 se restaura la república. Pero esto no significa que uno u otro gobierno sea el bueno o el malo, continúo insistiendo que la historia no debe verse así, simplemente un bando logró la victoria por encima del otro.

