El Centro Histórico, hacia una etapa de estancamiento social y económico
GEMA GALLEGOS, MIGUEL ALVARADO Y VALERIA GIL
ZACATECAS, ZAC.- En el Centro Histórico existe un aumento considerable en el número de locales y viviendas disponibles para rentar, según se pudo constatar en un recorrido realizado por LA NOTA ZACATECAS. Este escenario, lejos de verse como uno de oportunidades, es desalentador para sus habitantes.
Guadalupe Margarita González Hernández, docente investigadora de la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo de la UAZ, explicó que este incremento puede estar relacionado al hecho de que los comerciantes ya no pueden hacer frente al costo de los alquileres.
Mencionó que hay tres factores muy importantes que podrían estar provocando esta situación: en primer lugar, se observa una disminución de la afluencia en la capital para hacer compras, posiblemente porque encuentran los mismos productos en otras partes de la ciudad.
En segundo lugar, dijo que también se ha registrado una notable disminución en el turismo, lo que ha afectado a algunos comercios y servicios que dependen en gran medida de los visitantes que llegan a Zacatecas.
En este sentido, señaló que es probable que la pandemia haya tenido un impacto en la reducción del turismo, aunque actualmente no existen datos precisos, ya que ni la Secretaría de Turismo federal ni la de Zacatecas han proporcionado información desde el inicio de la pandemia, lo que genera opacidad sobre la situación actual.
El tercer factor, que no es evidente pero es de gran importancia, es el comportamiento de los visitantes regionales cercanos a la capital, como municipios, pueblos y rancherías, ya que la mayoría de la población de estos lugares solía venir a Zacatecas a hacer compras, pero posiblemente debido a los precios elevados en el Centro Histórico, ahora optan por otros destinos.
En resumen, enfatizó que sin estos tres tipos de consumidores que buscan cosas distintas, es probable que la disminución de la actividad económica en el Centro Histórico se deba a una caída de la demanda.

Costos inaccesibles
Por otro lado, mencionó que el aumento en el costo de rentas de viviendas o locales se debe principalmente a que los propietarios consideran que sus edificios o espacios tienen un valor muy alto; sin embargo, la realidad económica de la ciudadanía no permite asumir estos costos.
«Este es uno de los grandes problemas de Zacatecas: el alto valor que los dueños creen que tienen sus propiedades… La realidad indica que los precios no son tan elevados como ellos piensan, porque nadie está dispuesto a comprarles sus casas y nadie está dispuesto a alquilar locales comerciales», enfatizó.
Finalmente, argumentó que si esta situación persiste, la tendencia apunta a un deterioro del Centro Histórico en términos económicos, sociales y culturales, y a una etapa de estancamiento.
Vivienda
Diana Martínez, quien vive en la avenida Morelos en el Centro Histórico, afirmó que las rentas son muy altas y le resulta complicado pagarlas por sí sola, ya que a lo largo del año se ha mudado un par de veces y ninguna de las rentas ha sido inferior a 4 mil pesos.
También expresó que como madre soltera, es muy difícil encontrar una casa o departamento en el centro y a menudo se ha visto obligada a compartir la vivienda con otras personas para poder cubrir el costo de la renta.
Comercio
En tanto, los costos de las rentas en locales comerciales pueden ir desde los 10 mil pesos mensuales hasta los 60 mil pesos, e incluso más según el espacio y la ubicación en el primer cuadro de la ciudad.
Édgar, un comerciante establecido, destacó que cerca de la Plazuela Genaro Codina las rentas oscilan entre los 10 y 12 mil pesos, pero todo depende del tamaño del local.
Señaló que la renta de “un local pequeñito como los que ocupan los vendedores de las gorditas de nata” está en 8 mil pesos, mientras que uno más grande como Santory paga alrededor de 25 mil pesos.
En la avenida Hidalgo la renta promedio se encuentra entre los 50 mil y 60 mil pesos. Contrario a lo que ocurre en la avenida Guerrero, que por ser menos transitada el alquiler mensual puede ser desde 8 mil pesos, pero la mayoría de locales son ocupados por médicos.
Para la avenida Aldama, al ser clasificados sus transeúntes como “de un poder adquisitivo menor”, disminuye un poco el costo de la renta. Aunque, el comerciante reconoce que se vende más en esa avenida que en la Hidalgo, debido a que los precios en la última son muy elevados.
En este sentido lamentó que cada día sean más los locales que se rentan, debido a que “la economía está por los suelos y quiebran los establecimientos porque los emprendedores no tienen ni para pagar una renta aunque sea de 8 mil pesos”, sin contar contador, servicios básicos, mercancías, impuestos y ayuntamiento.
Otro de los factores negativos a los que él atribuye la falta de transeúntes en el centro, es la falta de estacionamiento.
A la par, compartió para La Nota Zacatecas la mala experiencia de un amigo suyo, de origen egipcio, quien abrió un bar en pleno corazón de la ciudad con una renta de 30 mil pesos, pero no pudo hacer frente a los gastos y cerró.
Lo mismo le pasó a otro amigo suyo, «él vendía ropa enfrente de la Fuente de los Faroles y pagaba 30 mil al mes; ¿te imaginas pagar eso de renta y no vender nada?, mejor cerró».

Inseguridad y falta de respaldo
Los robos constantes a comercios también son un factor determinante para quienes han mudado sus negocios a otras partes de la zona metropolitana. En la calle Abasolo, una cafetería con seis años en activo ha lidiado con el constante temor de ser víctima de la delincuencia como lo fue una vecina tienda de instrumentos musicales.
Además, los derrumbes de fincas abandonadas, el constante cierre de calles por eventos religiosos, turísticos e incluso el incremento de manifestaciones, perjudican sus ventas y las del resto de locatarios.
Los propietarios de este establecimiento señalan su interés por mantener vivo el centro, pero la falta de respaldo por parte de las autoridades para aminorar al menos una de las muchas problemáticas que enfrentan, lo ha vuelto insostenible. En este caso, la solución para conservar su negocio familiar fue mudarse a un área “más transitada y con potencial de crecimiento” como lo es la avenida Pedro Coronel en Guadalupe.
Según estimaciones entre sus homólogos, mencionan que por cada negocio nuevo que abre en el centro de la capital, cuatro cierran definitivamente o se mudan por diversas razones.
Aunque parezca repetitivo, “esta situación parece no importarle a las autoridades”, pues a este ritmo –señalan los entrevistados– el cierre de locales terminará por dejar un “Centro Histórico desierto”.
Fotos: Miguel Alvarado
