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El peligro moho en los alimentos
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El peligro moho en los alimentos

 

NOTIPRESS
FOTOS: CORTESÍA
CIUDAD DE MÉXICO.- Consumir alimentos contaminados por moho implica riesgos que van más allá de lo visible. Según expertos y organismos internacionales, las micotoxinas -compuestos tóxicos generados por ciertos hongos-, poseen una resistencia notable frente a procesos de cocción, transformación y almacenamiento.

Este fenómeno convierte a estas toxinas en un peligro difícil de eliminar una vez presente en los productos alimenticios.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) advierte sobre los efectos que estas toxinas pueden tener en el organismo. Entre los daños más graves figuran afecciones al hígado, riñón y sistema nervioso.

La presencia de estos microorganismos no siempre es evidente, dado que las toxinas pueden extenderse más allá de las partes visibles afectadas por moho.

La resistencia de las micotoxinas implica que procedimientos habituales en la cocina, al calentar, hervir o cocinar los alimentos, no garantizan su eliminación.

Este hecho incrementa la importancia de adoptar medidas preventivas desde las etapas iniciales de la producción alimentaria.

Expertos señalan que las técnicas de cultivo, recolección y almacenamiento juegan un papel clave en la reducción del riesgo de contaminación.

Autoridades sanitarias recomiendan descartar alimentos con signos de moho, incluso si sólo una parte del producto presenta contaminación.

La posibilidad de que existan toxinas invisibles y microorganismos más allá de la zona visible representa una amenaza que no debe subestimarse.

Únicamente los quesos duros y las verduras de consistencia firme podrían salvarse tras cortar al menos tres centímetros adicionales alrededor de la zona afectada, siempre tomando precauciones para evitar contaminación cruzada.

Cuándo se puede consumir el alimento con moho

Alimentos duros o densos: Queso duro, frutas y verduras firmes (manzanas, pimientos, zanahorias), embutidos curados (salchichón, jamón).

Se debe cortar la parte mohosa y un poco más alrededor.

Existen excepciones para quesos madurados por mohos como Camembert o Brie, quesos azules como Roquefort o Cabrales.