Embarazo y salud bucal
En la mira
Alfredo Salazar de Santiago
El embarazo representa una etapa que se caracteriza por una serie de cambios para la madre y para su entorno familiar, situación que conlleva a vivirlo como un periodo de enriquecimiento y lleno de gratificaciones que permitirá, de seguro, en una oportunidad para compartir y crecer.
Se puede mencionar que tanto los niños como las niñas pueden percibir su entorno desde que se encuentran dentro del útero de la madre, de manera tal que habrá que brindarles el mayor bienestar desde el principio, brindándoles los cuidados necesarios durante su gestación.
Por lo anterior, resulta crucial cuidar de la salud de la madre y del niño o niña que va a nacer y en este campo la familia puede contribuir propiciando un entorno saludable para alcanzar este propósito.
La Organización Mundial de la Salud ha establecido una política denominada “enfoque de curso de vida”, el cual se orienta hacia la prevención y control de las enfermedades crónicas no transmisibles. Dentro de este enfoque se incluyen actividades durante todos los ciclos de la vida, comenzando obviamente con la salud materna, donde se incluyen las etapas pre-concepcional, prenatal y post natal, continuando durante la infancia y adolescencia e incluyéndose la promoción de entornos de trabajo saludables durante la edad adulta, el envejecimiento saludable y cuidados adecuados durante la etapa final de la vida.
En este contexto, se debe priorizar además de la salud integral de la madre y del producto, la importancia que puede resultar la salud bucal de la mujer embarazada, ya que, durante esta etapa, es una gran oportunidad, incluso se diría que única, para modificar posibles conductas que se han asociado a riesgos mayores de problemas de salud.
La salud oral integral de la embarazada debe ser una prioridad y sobre todo que sea realizada por un profesional de la odontología que le permita educar, prevenir, recuperar y rehabilitar la salud bucal de la mujer gestante, esta situación, de llevarse adecuadamente, permitirá que el recién nacido pueda crecer en un entorno favorable para su salud bucal.
Los problemas de salud bucal son muy comunes durante el embarazo, ya que esta condición tiende a modificar la conducta relacionada con la salud oral de la mujer, logrando con ello la alteración de su riesgo a caries durante este periodo, ya que con el aumento de la acidez en la cavidad bucal, de un mayor consumo de azúcares debido principalmente a los “antojos” y menor atención a los cuidados de la salud oral, tienden a aumentar el riesgo a caries, que como se sabe, es una enfermedad que no respeta condición social, económica o grupo de edad; de igual manera los problemas periodontales se pueden agravar durante este periodo, ya que el embarazo en sí representa una mayor susceptibilidad a enfermedades periodontales por el desequilibrio hormonal, por lo que es importante y a partir de los antecedentes al respecto, garantizar la implementación de intervenciones orientadas a reducir los principales riesgos de las patologías bucales tanto de la madre como del niño. Al tiempo.

