• domingo, 19 de abril de 2026
  • Máx. 28°C / Mín. 13°C | Dólar hoy 17.26 pesos Banxico
Esperamos volver a verlos: madre de Rubén
Compartir en redes sociales

Esperamos volver a verlos: madre de Rubén

MIGUEL ALVARADO

FOTOS: CORTESÍA 

TEPECHITLÁN, ZAC.-  Desde hace más de tres años, las voces y sonrisas de Javier Muñoz Pérez, Juan Antonio Martínez Parra y Rubén Flores Cisneros, parecen haberse desvanecido con el tiempo; sus recuerdos se convierten en susurros.  

Las familias no pierden la esperanza de encontrarlos, aunque las autoridades han mostrado nula disposición para hacer su trabajo y dar con ellos. 


Tenía ganas de salir adelante

Érika Cisneros Muñoz, madre del joven Rubén, ha expresado su dolor, angustia y desesperación ante su desaparición; sin embargo, a pesar de la incertidumbre y el paso del tiempo, aún mantiene la esperanza de que se pueda dar con el paradero de su hijo y regrese a casa.

“Mi hijo es un buen muchacho, le gustaba como todo joven adolescente andar con sus amigos, le llama mucho la atención lo de las ventas y por eso fue que decidió acompañar a los otros dos muchachos… No es justo que inocentes tengan que pagar por algo que no hicieron, era la segunda vez que mi hijo iba a ese lugar peligroso y por gente malvada y sin corazón se lo llevaron”, manifestó.


Su historia 

Los tres jóvenes zacatecanos se dedicaban al comercio de cobijas en las zonas altas de Chihuahua. 

Y fue precisamente en uno de sus viajes en los que desaparecieron, su presencia parece haberse desvanecido entre aquellos pueblos.


La desaparición
 

Érika Cisneros Muñoz recordó que el último contacto que se tuvo con los tres jóvenes, ocurrió el 31 de octubre de 2019 en comunidades ubicadas en los municipios de Urique y Bocoyna, en el estado de Chihuahua, desde entonces y tras varias investigaciones aún se desconoce su paradero, por lo que se presume que fueron víctimas de la violencia en la región.

Con dolor, angustia y desesperación, la madre narró que los jóvenes llegaron al estado de Chihuahua el 17 de octubre de 2019 con la finalidad de comercializar cobijas y durante su estancia en la región estuvieron ocupados cobrando y entregando pedidos que tenían pendientes.

El 31 de octubre fue el último día que tuvieron contacto con ellos “dice la gente que estaban cenando en una fondita y llegaron varias personas y se los llevaron de ese lugar”, comentó.

Durante los primeros días de su desaparición a los familiares les pareció muy extraño que los jóvenes no se comunicaran y no publicaran nada en sus redes sociales, por lo que sospecharon que algo malo les pudo haber ocurrido.

“No sabíamos nada, varia gente comentaba que tal vez se subieron a la sierra y allá no había señal, entonces pues nosotros también estábamos con esa idea, pero pues iban pasando los días y nos dimos cuenta que era otra cosa”, mencionó Cisneros Muñoz.

“Nosotros nos dimos cuenta como a los nueve días porque ellos ya no respondían sus teléfonos, ya no se conectaban y se nos hizo muy extraño que hace días que ya no lo hacían, entonces fue cuando empezamos a preguntar, preguntar y preguntar, y nadie sabía de ellos”.


Autoridades, una piedra en el zapato

Las tres familias levantaron denuncias de desaparición tanto en el estado de Zacatecas como en el de Chihuahua; los familiares esperaron tener una respuesta rápida por parte de las autoridades; sin embargo, fueron pasando los días y no hubo una noticia favorable.

Asimismo, refirió que durante un tiempo, familiares de los tres comenzaron a recibir mensajes de texto con información sobre “quién se los llevó, por qué se los llevaron”, por lo que acudieron a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ) para entregar la evidencia.

No obstante, las respuestas por parte de la fiscalía no eran útiles, “nos decían que nadie se puede meter a esos lugares porque es muy peligroso entrar ahí, solamente nos decían eso y hasta la fecha no nos han dado nada, ningún avance del caso”, aseveró.

Enfatizó que hasta el momento, ninguna autoridad les ha proporcionado un avance significativo sobre la investigación en la desaparición de los jóvenes, pese a que alegan estar trabajando e investigando el caso, pero no les han dado información precisa.

“Al principio casi diario llamábamos e insistíamos, a veces nos contestaban otras veces no, pero era lo mismo: nunca nos daban ninguna respuesta, de hecho, hasta la fecha ya ni nos contestan”, afirmó.

Consideró que las autoridades “en vez de ser una ayuda, han sido una piedra de tropiezo para localizar a los culpables de su desaparición forzada, aun cuando saben quiénes son y no hacen nada”.


Temen que se archive el caso

El pasado 22 de marzo se dio a conocer la muerte del líder criminal José Noriel El Chueco, a quien se le atribuyen diversos delitos, entre ellos la desaparición de Javier, Juan y Rubén.

Cisneros Muñoz teme que con esta noticia tienen la incertidumbre de qué rumbo tomará la investigación del caso, debido a que ya falleció la persona que se los llevó, “yo tengo fe de que tiene cómplices, siguen ahí y quizás los puedan agarrar”.

La mujer reiteró que “la esperanza sigue viva y vivo pidiéndole a Dios que le ablande el corazón a las personas, porque nosotros sabemos que hay personas que tienen conocimiento de qué pasó, pero nadie quiere hablar”.