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Felipe Escobar Galicia, profesor, cronista y morismero de corazón
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Felipe Escobar Galicia, profesor, cronista y morismero de corazón

LUCÍA DINORAH BAÑUELOS

FOTOS: FELIPE ESCOBAR GALICIA 

ZACATECAS, ZAC.- Los redobles del tambor no sólo hicieron vibrar las manos de Felipe Escobar Galicia aquella tarde de 1966, sino que estremecieron su carne, su corazón y su alma.

 

Era la tarde en que el ahora profesor jubilado cumplía un sueño que acarició desde niño: formar parte de una banda de guerra en la morisma.

 

Han pasado 56 años de aquella primera vez y esa emoción no ha mermado, al contrario, el profundo amor y respeto que Escobar Galicia tiene por Las Morismas de Bracho lo ha llevado a  dedicar los últimos 12 años de su vida a investigar y divulgar todo lo referente a la magna fiesta.

Desde 2008 que se jubiló como profesor de primaria se ha dedicado por completo a “desenterrar” la historia olvidada o desconocida incluso por los morismeros, pasión que lo llevó a recopilar tanta información que expuso en un libro titulado Morismas de Bracho, parlamentos originales. 

 

La chispa que inició la investigación de Escobar Galicia fue su curiosidad por saber ¿cuándo se fundó la cofradía (de San Juan Bautista) en Zacatecas? ¿Por qué la trajeron aquí a Zacatecas? ¿Quién la trajo? ¿Qué era, de qué trataba?

 

Lo primero que empezó a hacer fue buscar fotografías y documentos antiguos que eran importantes para iniciar la investigación.

 

El historiador Bernardo del Hoyo le proporcionó los primeros documentos históricos que le dieron “luz” a su investigación; los papeles estaban “ocultos” en el arzobispado de Guadalajara, Jalisco; dan cuenta de cuándo se formó la primera morisma en Zacatecas en 1824 y revelan que mineros de Tlaxcala fueron quienes trajeron esta tradición al estado.

Una de las razones que lo motivó a documentar la morisma fue que muy pocos de los 16 mil cofrades que participan actualmente, “si acaso el 1% y se me hace mucho” –se aventuró a decir– saben el significado de la escenificación, lo que se hace y su origen.

 

Es muy triste, consideró, que tanto participante desconozca el significado de la fiesta y no sepa que ahí se hacen representaciones de tres épocas diferentes: El Coloquio que es una obra de teatro en la que se representa la vida de Juan el Bautista hasta que fue decapitado por Herodes Antipas; La Batalla de Carlomagno con sus doce pares de Francia contra el Almirante Balám y su hijo, el Gigante Fierabrás y su hija la infanta Floripés, puesta en escena mejor conocida como La Danza de los doce pares de Francia que muestra una batalla totalmente ficticia.

 

Finalmente se representa La batalla naval de Lepanto que tuvo lugar en 1573, que fue la más sangrienta que hubo en el mar, la más importante porque de ahí surgió la reconstrucción y recuperación de 800 años que el territorio de la península Ibérica, y algunos países europeos estuvieron la dominación musulmana.

 

El zacatecano, hijo de Enrique Escobar Rentería y Lorenza Galicia López, nació en la capital del estado el 23 de mayo 1952; estudió la primaria en la Escuela Enrique Estrada y la secundaria en la Federal número 1 de donde saltó a la Benemérita Escuela Normal Manuel Ávila Camacho; inició su labor como docente en 1973.

 

Se jubiló tras 35 años de servicio frente a grupo y como director de primaria en comunidades de Fresnillo, Sombrerete, Valparaíso, Villa de Cos, Enrique Estrada y Zacatecas capital.

 

Sueño de infancia

Su fascinación por la morisma nació cuando apenas era un niño.

 

Espectador como muchos otros vecinos de la Plazuela de García, donde pasó su niñez y juventud, le atraía el sonido de los rítmicos tambores de las bandas de guerra que desfilaban cerca de su casa y los “tronidos” de la pólvora el último fin de semana de agosto.

 

Su curiosidad y espíritu aventurero fue complacido en 1966, cuando a los 14 años fue invitado por Benigno Rangel a integrarse a la Banda de Guerra del Primer Batallón Turco en el que tocaba el tambor. Desde entonces ininterrumpidamente ha participado cada año en la escenificación.

 

Su primer uniforme se lo regaló don José Guadalupe Hernández: un pantalón bombacho rojo, camisa blanca y boina roja.

 

Felipe Galicia fue el primero de los hijos del matrimonio Escobar Galicia en participar en la festividad, ahora todos sus hermanos e incluso sus sobrinos toman parte en la escenificación.