La infraestructura en el deporte
Diego A. Salazar V.
En las columnas anteriores ya hablamos de instituciones, de entrenadores y clubes, pero ¿qué pasa con los espacios deportivos?
Podemos tener entrenadores super capacitados, talento deportivo, pero es difícil que todo funcione si algo falla, la infraestructura deportiva es muy escasa y no está en óptimas condiciones. Se necesita invertir en ella, hasta para darle mantenimiento.
Por nuestra geografía es difícil hoy en día generar espacios para el uso deportivo, pues la mancha urbana está en todos lados, al diseñar nuestra hermosa ciudad poco se pensó en este aspecto y claro ahorita es tarde para hacerlo, pero tenemos algunos espacios que rediseñarlos de la mejor manera se pudieran utilizar con el fin de realizar alguna actividad deportiva.
Tenemos espacios que en algún momento fueron generadores de la activación física y que ahora están totalmente descuidados, cualquiera que jugó futbol en la Unidad Deportiva Benito Juárez, recuerda ese Campo 5 que desde hace años está sin utilizarse, se remodeló, pero nadie lo utiliza; un campo totalmente olvidado que pudiera servir para hacer un programa deportivo de futbol o de cualquier otro deporte que se adapte a este espacio, pareciera que entre más canchas de pasto sintético tenemos, menos espacios van quedando.
Canchas que eran de uso público pasaron a tener un personaje privado que las gestiona, de buena o mala manera, pero si en conjunto con algún programa pudiéramos empezar a utilizarlas con buena calidad de entrenamientos, por su puesto que generarían más ganancias en lo económico, pero sobre todo un cambio radical en nuestros deportistas, tanto en lo social que tanta falta nos hace, y qué decir de la salud, que al promover las actividades físicas los beneficios son demasiados.

