Mantiene Zacatecas indicios de conflictos criminales

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LA NOTA ZACATECAS
CIUDAD DE MÉXICO.- A pesar de que Zacatecas encabeza el top de los estados con mayor disminución de tasa de violencia letal, permanece entre las nueve entidades con balance negativo que muestran indicios de conflictos criminales susceptibles de desbordarse por la falta de capacidades policiales estatales y la presencia intermitente de elementos federales, según el informe Violencia y Pacificación a Nivel Nacional de México Evalúa.
En el informe se advierte que ignorar dichos conflictos podría derivar en otras guerras criminales a corto o mediano plazo.
Para contribuir a tener diagnósticos más precisos, México Evalúa presenta mes con mes un balance sobre la violencia homicida a nivel estatal. Dicho balance centra el foco de atención en la tasa de violencia letal por cada 100 mil habitantes. Esta tasa se calcula en función de la totalidad de registros de todos los proxys: homicidio doloso, homicidio culposo, feminicidio, otros delitos contra la vida, y personas desaparecidas y no localizadas.
A diferencia de otros indicadores, incluidos los empleados por el gobierno, México Evalúa compara de manera simultánea, la magnitud actual de la violencia letal y su comportamiento a través del tiempo con los datos registrados en el mismo periodo del año anterior. De este modo, valoramos el contexto de inseguridad de cada estado en función de cuatro categorías: Muy negativo, negativo, regular y positivo.
Y, de acuerdo con la tabla analítica sobre la violencia letal por cada 100 mil habitantes a nivel estatal, Zacatecas se posiciona en el lugar 12, pues el promedio nacional es de 39.4 y Zacatecas presenta un valor de 42.9.
Nuevamente Zacatecas y Jalisco no figuran en la lista de balances positivos; lo que genera preguntas sobre sus capacidades institucionales para capturar las diferentes expresiones de la violencia letal y sus incentivos políticos para subreportar estos fenómenos.
Las cifras en Zacatecas
De acuerdo con datos provenientes des víctimas en carpetas de investigación reportadas mensualmente por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), las estadísticas del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) y las proyecciones de población a mitad de año del Consejo Nacional de Población (Conapo), México Evalúa encontró que en Zacatecas, de enero a julio de 2025 se han registrado 184 personas desaparecidas; 109 homicidios dolosos; 262 homicidios culposos; 175 delitos contra la vida y cuatro feminicidios.
Tendencias regionales destacadas
El mapa confirma una configuración territorial del crimen organizado caracterizada por altos niveles de violencia concentrados en tres grandes regiones del país: el noroeste, el centro-occidente y el sur-sureste.
En la región noroeste (que abarca entidades como Baja California, Sonora y Chihuahua), predominan los colores rojo (balance negativo) y café (balance muy negativo), lo que indica una intensa conflictividad derivada de la fragmentación del extinto Cártel de Sinaloa. Las disputas entre facciones como La Chapiza y Los Mayos, así como los enfrentamientos con grupos locales en Chihuahua, generan un entorno de violencia estructural que se agrava por la ubicación estratégica de esta zona como corredor fronterizo para el tráfico de drogas, armas y personas.
En contraste, las entidades que aparecen en color verde (como Yucatán, Tlaxcala, Aguascalientes y Coahuila) indican una menor exposición a disputas violentas. En algunos casos esto responde a la ausencia de mercados estratégicos o al dominio de un grupo que no enfrenta competencia significativa. Sin embargo, una baja intensidad de conflicto armado no debe interpretarse como ausencia de criminalidad, ya que pueden persistir fenómenos locales sin violencia visible como el cobro de piso o la infiltración institucional.
En síntesis, el mapa da cuenta de un país profundamente fragmentado, donde la violencia no se distribuye de manera uniforme, sino que se concentra en regiones de alta disputa estratégica, mientras otras zonas experimentan un control criminal más estable o menor interés de las organizaciones. Sin embargo, es posible identificar, a grandes rasgos, dos bloques de distribución espacial: el corredor del Pacífico, con mayor violencia, y el corredor del Golfo, en aparente pacificación. Esta configuración exige enfoques diferenciados de política pública, con estrategias territoriales específicas que reconozcan la lógica criminal detrás de cada conflicto.



