Máquina del tiempo en Zacatecas
Jesús Domínguez Cardiel
En efecto, en la ciudad de Zacatecas existe una máquina del tiempo, pero no es como usted se podría imaginar, es decir, aquella que genera luces multicolores y nos envía por un agujero de gusano a otro espacio y tiempo. Se trata de una simple y sencilla escalera de mampostería.
Me explico. En la calle Del Deseo, la que se encuentra en la parte
trasera de la Catedral y Palacio de Gobierno, existe una alcantarilla que, de
abrirse, tiene en su interior una escalera de no más de 15 escalones, los
cuales nos hacen retroceder casi 500 años.
Ahí es donde se da el viaje en el tiempo, pues al ingresar a la
famosa bóveda de Zacatecas, esa que tiene múltiples leyendas como: escapes de
frailes después de cometer un delito en tiempos virreinales, apariciones fantasmales
derivados de procesos inquisitoriales, carros arrastrados por alguna inundación
(esto sí es verdad), nos hace pisar el suelo del siglo XVIII y más aún si no
hay corriente de agua, se puede tocar el del siglo XVI.
Durante el trayecto, en dirección sur de la ciudad, se puede observar
variedad de cosas, por ejemplo, desagües antiguos que continúan en
funcionamiento y presentan descargas. También hay animalitos propios del lugar,
por ejemplo: cucarachas, ratas y arañas; estas especies si no son molestadas en
el viaje, continúan con sus actividades, y aunque no es lo más placentero,
indica su uso.
Pero, no sólo eso se puede observar, sino elementos de construcción.
En este sentido, las paredes en general son de mampostería, también hay partes
de ladrillos de color rojo, vigas de madera, pilares y una estrecha banqueta
por la que se puede circular, claro, con cuidado pues las aguas son viscosas y
pueden generar resbalones y caídas.
Un elemento que llama la atención es ver a la Catedral desde las
profundidades, pues hay un espacio en el que es posible visibilizar las vigas
de madera que sostienen parte del piso del templo, pues la madera que lo
compone flota a 2 metros sobre los escurrimientos residuales.
Ahora bien, viajar por la bóveda zacatecana, como ya dije, representa
una especie de viaje en el tiempo, sin embargo, considero prudente hacer
algunas consideraciones. 1. No se puede entrar sin el permiso del
ayuntamiento, 2. Se debe ingresar con el equipo adecuado para no contraer
alguna infección en caso de caída y 3. No tener repugnancias por los animales
que ahí habitan. En fin, este es un buen espacio de estudio para historiadores
y arqueólogos y demás interesados por el tema.

