Museo Manuel Felguérez despierta la curiosidad de niñas y niños
Texto y fotografía: Patricia Sánchez
ZACATECAS, ZAC.- La mayoría de los niños y niñas asocian los museos con algo aburrido o cuadrado, sin embargo al darles una experiencia interactiva y enriquecedora despierta su curiosidad y sus ganas de volver a los museos, como es el objetivo del recorrido interactivo en el Museo Manuel Felguérez.
Con recorridos de alumnos de primaria y ahora de la mano del Festival Cultural Zacatecas (FCZ), la compañía de teatro ‘La Ciénega’, ofrece una alternativa de experiencia para los más pequeños de casa.
En esta edición solo permiten a 20 niños por recorrido, acompañados de sus madres o solos, ya que tienen personal de staff que los puede acompañar durante el recorrido que comienza en la planta baja, recorre el jardín de las estatuas y diversas salas de exposición para culminar en los murales de Osaka.
“El recorrido se diseñó para que tengan un acercamiento al arte no desde el adulto sino erradicar un poco el adultocentrismo y decir ‘¿A ver como un niño va a disfrutar un museo que no sea desde temas tan abstractos?’ sino bajarlo a un punto en donde lo comprendan y lo disfruten”
Lo anterior fue dado a conocer por Iván Guardado de la Ciénega, quien en conjunto con su compañero Noé Germán, desde hace dos años trabajaron en el concepto del recorrido, que involucra a dos personajes que representan lo abstracto y lo figurativo.
“Es lo que queremos plantearle a los niños para que cuando hablen de arte abstracto ellos inmediatamente tengan una referencia y comprendan que lo figurativo es la imagen que nosotros conocemos al verla y lo abstracto es la relación de emociones, imágenes creativas”
Al inicio de la obra el abstracto y el figurativo son enemigos, uno es el policía y el otro un preso que se persiguen a lo largo de las blancas salas del museo, finalmente coinciden y hacen las paces frente a los niños dejando en claro un discurso de paz y no a la violencia, como muestra de la convivencia del arte abstracto y el figurativo.
A lo largo del recorrido que dura aproximadamente una hora, los niños pueden ir haciendo preguntas o participando con los actores, lo que genera una verdadera interacción lúdica y de aprendizaje para los pequeños.
También, realizan diversas dinámicas en exteriores e interiores, donde los niños se muestran divertidos y relajados realizando actividades fuera de lo cotidiano, también pueden participar los padres o madres de familia.
Finalmente, en cuatro equipos, los niños y las niñas realizan una obra de arte con material brindado por los actores, desde tapas de garrafón, botellas, hasta anillas de latas y algunas piezas de fierro, cada equipo presenta su obra así como el nombre de la misma.
Ocho recorridos de este tipo lograron realizarse antes de la llegada de la pandemia, y es hasta este 2022 que reanudan con el FCZ, sin embargo desde su implementación y hasta el momento ha tenido modificaciones.
“Hemos estado editando y metiendo más juegos que narración, yo creo que se debe ir modificando porque a fin de cuentas el arte escénico es un arte vivo que todo el tiempo está moviéndose, es el discurso al que vamos, no estar bloqueado con un solo cuadro sino la posibilidad de explorar, nosotros creemos que el arte tiene que estar todo el tiempo conviviendo con y según el público”.


