Pero diiiiicen…
Martes de mercado, de llévele, llévele; de escójale, marchanta. Andamos con el ánimo aún alterado por el fin de semana y el lunes raro con el que iniciamos después de tanto susto que pasamos en las carreteras del estado. Qué miedo, se sentía tan feo oigan, yo hasta andaba con jaqueca horrible y metida en el face para ver qué le contaban a una.
Hablando de contar, no se pasen; nomás no le ayudan al gobernador David Monreal. Ayer dejó muy claro que no le informan en tiempo y forma de los hechos importantes que pasan en el estado; diiiiicen que bien raro, porque casi a media mañana no sabía cómo había cerrado la jornada violenta que nos alcanzó modo carretera. Declaró que apenas iba para que le informaran los avances de la investigación. Se pasan en serio, que le ayuden, saaaabe.
Por cierto, hablando de ayudas, diiiiicen que de poco sirvieron ayer los más de 600 elementos de la Guardia Nacional que se supone venían de apoyo al estado, pero que en todo lo que pasó se asomaron poco, muy poco. Al grado que no hallaban ni qué ni cómo ni cuántos atender. Sea por Dios.
El punto no es que no le digan, que ya de por sí es malo; el tema –diiiicen– es que la nota fue nacional y era casi el mediodía siguiente, hora que el gober apenas iba preguntando “¿qué hora es?”.
Bueno, cómo estaría el domingo de refuego, que diiiiicen que el gobernador prefirió irse al tren del DIF estatal a pasear en La Encantada, pues la mayoría de tramos carreteros presentaba incendios, los camiones de pasajeros anunciaron que no circularían y los de carga estaban a media carretera… ¡muy feo aquello, oigan! Y la “Nueva Gobernanza”, pues sólo como la Puerta de Alcalá: “viendo pasar el tiempo”. Porque tanto a Adolfo Marín como a Gabriela Pinedo se les olvidó que llegaron muy valientes con ruedas de prensa para informar de hechos como estos y ahora pues mejor optaron por redes sociales, total, para eso es la tecnología.
Por si algo faltara a las, los y les elementos de la Guardia Nacional (llegaron 600), los agarraron cansados y en domingo no funcionaron como se esperaba. Diiiiicen que todo estaba hecho un tiradero y ellos no daban pie con bola. Total que de nuevo Zacatecas se vio muy mal y ni cómo ayudar a defenderlos caray.
Otra cosa que ni defiende ni invita a nada, es la paloma de la paz de ciudad peluche. Diiiiicen que no logra inhibir a nadie de generar violencia en Zacatecas, bueno ni para que alguien vaya y se tome fotos ayuda. De plano que mejor la inversión hubiera servido para comprar unos medicamentos para personas con cáncer en lugar de esa cosa que de nada ha servido, hasta coraje da.
Aunque no todo fue negativo. Así como hubo alcaldes que ni pio dijieron ante los hechos que se presentaron y que tenían con el alma en un hilo a muches; varios alcaldes hicieron frente y dieron la cara, aportando llantas, mandando señales de apoyo o poniendo a la orden servicios que pudieran hacer menos compleja la situación que se estaba viviendo.
Pero también hubo quienes como Saúl Monreal, alcalde de Fresnillo, que ni un quiubo echaron como señal solidaria a tantas familias afectadas; no faltaron quienes diiiiicen que debió seguir en Melchor Ocampo o alguna otra región sin señal, ya ven que la falta de problemas y trabajo en lo que debiera ser su responsabilidad es escasa, pues entonces hay que dedicarle tiempo a las giras, ni quién dude de que El Mineral está en el mejor momento.
Bueno, ya mejor por hoy me despido, que hoy es día de irme muy bañada para acompañar a Norma Castorena y mi jefecito chulo que, diiiiicen, hoy recibirán la constancia que los acredite como secretaria general y presidente del PRI en Zacatecas. Ya veremos para cuándo les programan el “sí, protesto”. Lo bueno es que ya se pongan a trabajar en lo que les pide la gente oigan.
Por hoy aquí le dejamos, ya mejor nos vamos, que ustedes ya se la saben que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

