Pero diiiiicen…
A iniciar semana de nuevo y ponerle toda la actitud, nada de bajar la pila o perder el ritmo, hay mucho por hacer y nos toca pucharle al lunes por pesado que resulte. Fíjense que ayer bien agusto que disfruté mi domingo, siendo mamá luchona agarré a mi criatura y vámonos a disfrutar del Día de la Familia, toca vivir al máximo con lo que sí se tiene, luego pa’ qué quiere uno viejo si es más tóxico que el ácido sulfúrico, o ni pa’ qué presumir la selfie con la mujer si andan peleados diario, eso no es family ehhh. Quien la tenga a plenitud, felicidades; quien no, a buscar la felicidad con lo que hay ¿ok?
Pos ándenles que en la festejancia decidimos irnos a caminar en La Encantada con las actividades a las que invitaron en la radio, que todo estaría rete bonito y más, pero fíjense que ahí entre plática y plática que te encuentras amiguis, decíamos que sí les faltó como muchito, estaba como muy desorganizado, hubo descuido y descontrol pues, más en los baños, ya se han de imaginar. Bueno diiiiicen que no faltó quien dijera: primer examen del diputado con licencia Humberto de la Torre, ahora director del SEDIF, y ándele que salió reprobado.
Cómo estaría la reprobada que diiiiicen que aprovechando que anduvieron de visita en Zacatecas, la secretaria de Educación y la directora de INEA, con recorrido en Suburban último modelo (de esas que están prohibidas por la austeridad republicana), le hubieran enseñado de mínimo a Delfina Gómez o Tere Lupe Reyes las lonas distintivas que pensaban usar ayer en el paseo dominical para evitar las faltas de ortografía.
Ay, criaturas, a buen santo se encomiendan; diiiiicen que no revisaron ni lo que publicaron del natalicio de la corregidora Josefa Ortiz de Domínguez en las redes institucionales y de un tuitazo le tumbaron 100 años, pos qué esperamos nosotros acá ¿verdad?
Y es que casi casi de los creadores del Akron, diiiiice la raza malora que ayer surgió el “kareoke” en lugar de “karaoke”; digo, le hubieran echado una revisada antes pa’ no regarla ¿no? Pero qué les digo, las y los funcionarios estatales no fueron ni para asomarse, menos para ayudar en algo ¿verdad?
A mí no me hagan caso, pero diiiiicen que terminaron dejando sola a la señora Sara Hernández en todo esto del Día de la Familia y pues ella con sencillez y ganas de hacer las cosas hizo lo que pudo con lo que tiene y pos tuvo muy poco, ni pa’ qué.
Quien tuvo un merecido homenaje y reconocimiento a la lealtad priista, como aquí se los platiqué como chismito, fue Don Pepe Bonilla. En un evento emotivo, arropado por militancia de distintos municipios y su familia, fue galardonado el fresnillense en el marco de los 93 años del PRI. Lo mismo vimos a quienes siguen en pie de lucha por fortalecer y representar al partidazo, que otros tantes que se la pasan criticando diario y sin aportar nada para el partido de sus amores (bueno eso diiiiicen en cada elección), que es cuando buscan de menos una regiduría, como ahí qué.
Por lo pronto fue un muy buen detalle el que planearon Enrique Flores y Aracely Guerrero; diiiiicen que ojalá esto pronto se convierta en algo cotidiano no sólo para figuras en el estado, sino también en los municipios, para reconocer a toda esa gente que en cada elección sale y da la cara por candidatas y candidatos, ya sea ganando o perdiendo, pero que llevan años de entrega al revolucionario institucional.
No quiero irme sin contarles que lo que no puede volverse cotidiano es la violencia contra periodistas. El pasado viernes en Fresnillo, lamentablemente le arrebataron la vida a Juan Carlos Muñiz quien se desempeñaba como reportero de un medio local. Esto generó de nueva cuenta indignación e irritación en el gremio y la sociedad, al grado que en menos de una semana van dos protestas que terminan en la Plaza de Armas para exigir protección y seguridad para las y los comunicadores. Lo peor del caso es que diiiiicen, mientras unos lloran y lamentan estos hechos, hay quienes como Mario Delgado dirigente nacional de Morena, en medio de esta ola de violencia, agita y provoca en contra del periodismo, me cae que no se vale, oigan.
Mejor nos vamos que ya me enojé, acuérdense que todo lo que salga aquí, igual ni es cierto, nomás ¡diiiiicen, diiiiicen!

